Opinión de Velasco Ibarra


Opinión de Velasco  Ibarra  sobre García Moreno.

 La dureza de García Moreno estaba en armonía con el sentimiento jurídico de los tiempos en que actuó. Su fanatismo religioso extremo hay que perdonarle, porque, en el fondo fue inofensivo dado el ambiente que le rodeó. En cambio, qué sabiduría, qué valor personal, qué honestidad económica, qué hondura previsiva al servicio de las generaciones futuras.

" A él se deben los primeros trabajos del ferrocarril, a él los grandes puentes y carreteras, a él la Escuela Politécnica, a él el Protectorado para la educación de artesanos, a él la traída de sabios para el mejoramiento de Hospitales, y de austeros institutos religiosos para escuelas y colegios; a él iniciativas para la educación del indio. No fue un clerical: supo poner al Clero en su verdadera misión de justicia y educación.

Abajo Texto completo.

Buenos Aires, 3 de Diciembre de 1974.

Señor doctor don

Jacinto Alvear Pimentel,

Director del Instituto Nacional Garciano.

Guayaquil.-

 

"Donde no hay conciencia moral no hay justicia." *

  Velasco Ibarra.

No hay Libertad donde no hay Justicia.

García Moreno

Distinguido señor doctor:

Cordialmente agradezco a usted su generosa carta de 20 de Noviembre. Con bondad aprecia usted mi modesta labor como Presidente del Ecuador. Tuve recta intención en todos mis procedimientos. Acaso me faltó capacidad para cumplirlos con eficacia.

La actuación del Instituto Nacional Garciano me complace sobre manera. Veo que el civismo no ha muerto en el Ecuador. Veo que el civismo ecuatoriano se mueve como se mueven hoy en todos los países del mundo las emociones populares en busca de mayor justicia, de mayor libertad, de más pura sinceridad humana. Hasta el rey de reyes, Haile Salassie de Etiopía ha experimentado lo que significa el enojo popular contra los oligarcas del dinero y los traidores a la soberanía nacional.

Muy justo el deseo del Instituto que usted dirige de que se declare Año Jubilar del Centenario de la muerte de García Moreno el comprendido hasta el 6 de Agosto de 1975.

García Moreno es uno de los pocos, muy pocos grandes hombres que ha producido la República del Ecuador, si damos a la expresión grande  hombre el verdadero sentido que debe tener. En muchas partes de América las empresas de dinero o fanatismos triunfantes han levantado estatuas a supuestos héroes que un día el enojo popular en demanda de verdad auténtica podrá echarlas al suelo.

La dureza de García Moreno estaba en armonía con el sentimiento jurídico de los tiempos en que actuó. Su fanatismo religioso extremo hay que perdonarle, porque, en el fondo fue inofensivo dado el ambiente que le rodeó. En cambio, qué sabiduría, qué valor personal, qué honestidad económica, qué hondura previsiva al servicio de las generaciones futuras. A él se deben los primeros trabajos del ferrocarril, a él los grandes puentes y carreteras, a él la Escuela Politécnica, a él el Protectorado para la educación de artesanos, a él la traída de sabios para el mejoramiento de Hospitales, y de austeros institutos religiosos para escuelas y colegios; a él iniciativas para la educación del indio. No fue un clerical: supo poner al Clero en su verdadera misión de justicia y educación.

Haré lo posible para satisfacer el legítimo deseo de ustedes de interesar en esa filmación de la vida de García Moreno. Ojala el ambiente utilitario de las empresas me permita tener éxito.

Tuve a honra interesar al ilustre Manuel Gálvez para que escribiese la vida de García Moreno. Pero, en definitiva, falta la verdadera historia con la austeridad sociológica y psicológica respecto a la vida y época de este gran ecuatoriano que con Rocafuerte, Espejo y otros honra al país.

Muy atento amigo y servidor.

J.M. Velasco Ibarra

 

* Citado por Oscar Efrén Reyes en el prólogo del libro" Vida de Juan Montalvo" que lo tomó del libro Conciencia y Barbarie Ed. de Buenos Aires; 1938 Pág. 111

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