Palabra Clave:
excluido, ecuménico, éxodo,
patriarca, jubileo, fraterna, solidaridad, opción, iniquidad,
idolatría, dignidad, participación, verdad, santidad, misterio.
Extracto:
Los sacerdotes están
llamando a ser orientadores del pensamiento cívico de los
ecuatorianos, Monseñor Leonidas Proaño, cumplió su labor histórica y
su legado es imperecedero.
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Desde
estas alturas luminosas del Chimborazo. donde nos hemos reunido en el 10°
aniversario de la muerte y resurrección de Leonidas Proaño, buen pastor
que fue de Riobamba. queremos asociarnos al "Grito de los
Excluidos", y a las esperanzas de los Pueblos de nuestro Continente.
Nos
convoca ecuménicamente el Dios del Éxodo y de la Pascua, que siempre
escucha el clamor de su Pueblo en los procesos de Liberación y de Vida. Y
nos acoge. con fraterna generosidad, la Iglesia local de Riobamba, con su
pastor a la cabeza, Mons. Víctor Corral.
Con
la memoria del Patriarca de Riobamba celebramos también el 30°
aniversario de Medellín. el 25° aniversario del Consejo Latinoamericano
de Iglesias-CLAI y el 50° aniversario del Consejo Mundial de Iglesias-CMI.
Y con todas las Iglesias del mundo nos preparamos para celebrar el Jubileo
de la venida de Jesucristo.
Durante
estos días de aniversario hemos visitado las comunidades y hemos
participado de los varios encuentros de indígenas, afroamericanos,
agentes de pastoral y CEBs, constatando en todos estos contactos la
vitalidad de esta Iglesia tan proféticamente cultivada por sus pastores y
tan protagonizada por el pueblo de los pobres.
En
esta hora jubilar, pues. queremos hacer nuestras las Grandes Causas que
forjaron el alma y la acción de Mons. Proaño:
-
La opción por pobres, nunca como hoy de comprometedora actualidad
porque ellos configuran -excluidos por el sistema
neoliberal- más del 70% de Nuestra América;
-
Las luchas y la aportación alternativa de los pueblos indígenas
(y también de los pueblos afroamericanos), sobre todo en la
defensa de la tierra y en la vivencia de la propia identidad cultural y
autonomía social:
-
La comunidad, como expresión de "la
comunión y participación" fraternas en la Iglesia y en la Sociedad;
-
Y la solidaridad entre los Pueblos y las
Iglesias de nuestra Patria Grande y con las Iglesias y Pueblos de otros
Continentes, sobre todo del tercer mundo.
1.
A partir de la opción por los pobres:
*
Denunciaremos incansablemente la iniquidad del neoliberalismo como mercado
total, sistema de exclusión, idolatría del lucro y ecocidio
incontrolado; asi como el creciente armamentismo y el militarismo y
paramilitarismo represores.
*
Conjuntamente con las voces que ya surgen en varias partes del mundo,
denunciaremos esa nueva embestida perversa del anunciado Acuerdo
Multilateral de Inversiones, AMI.
*
Lucharemos permanentemente por la abolición de la Deuda Externa y por el
pago de las Deudas Sociales, acumuladas contra la vida y la dignidad de
nuestros pueblos.
*
Reivindicaremos la reforma de las instituciones internacionales (ONU, FMI.
BM, G-8) que privilegian a los países acumuladores y explotadores; y
reivindicaremos también la reforma de las instituciones políticas,
judiciales y sociales de nuestros estados.
*
Apoyaremos con solidaridad efectiva los procesos de liberación y de paz,
y contra la impunidad y la violencia institucionalizada que se gestan en
nuestro Continente, particularmente en Guatemala, México, Colombia y Haití.
*
Estimularemos la participación corresponsable del Pueblo en la
política y en las varias
manifestaciones del movimiento popular y de la ciudadanía.
2.
Pasaremos del ecumenismo de intenciones, discursos y gestos aislados al
reconocimiento mutuo de las Iglesias, depositarlas complementariamente de
la verdad y santidad del único misterio de Cristo:
-
Intentando superar ambiciones históricas y hasta disquisiciones
doctrinales que no siempre tienen que ver con el Evangelio;
-
Sirviendo proféticamente en la diaconía de "la justicia, la paz y
la integridad de la creación";
-
Dialogando también, macroecuménicamente. con todas las religiones, más
específicamente con las religiones indígenas
y afroamericanas, a partir de la fe en un solo Dios y en una sola familia
humana, dentro de un espíritu de acogida y de conversión, autocrítico y
crítico;
-
Ayudando a superar las actitudes de centralización y autoritarismo de la
Iglesia católica, y de atomización de las Iglesias evangélicas:
-
Reconociéndonos todos y todas en igualdad -por el bautismo y para el
servicio del Reino- potenciaremos la participación adulta del laicaado, y
particularmente de la mujer, en las Iglesias, ejercida esa participación
en los varios ministerios y en los puestos de decisión;
-
Inculturando a la luz del Evangelio y en la libertad del Espíritu, la
liturgia, la teología y toda la pastoral;
-
Construyendo día a día la Iglesia que soñamos como Pueblo de Dios, con
la Biblia hecha vida, en las comunidades eclesiales de base. por las
pastorales sociales, en la creatividad fiel al Evangelio y a nuestro
tiempo y a Nuestra América...
Queremos
que éste sea el modo de vivir y ayudar a vivir, en nuestras respectivas
Iglesias y países, el verdadero Jubileo permanente que instauró Jesús
de Nazaret. Concretando así, más allá de cualquier conmemoración
triunfalista y ocasional, lo que debe significar el Jubileo Bíblico en
nuestros contextos sociales y religiosos por una conversión personal y
estructural de nuestras Iglesias y Sociedades, en la vivencia de la fe con
coherencia e inculturadamente, en la convivencia fraterna de una paz con
justicia y dignidad, en la satisfacción de las reivindicaciones mayores
de tierra, salud, vivienda, educación, comunicación y trabajo.
Queremos
salvaguardar la memoria histórica de nuestras Iglesias y nuestros Pueblos
y nos sentimos responsables por una herencia de siglos de luchas y de
martirios que no podemos malversar. Caminamos con muchos hermanos y
hermanas que, en Nuestra América, en todo el tercer mundo y en el primer
mundo solidario, contestan esperanzadamente el fatalismo del sistema único
que nos quieren imponer. Y confiamos en la
amorosa presencia del Dios de Jesús, libertador de los pobres,
Padre-Madre de la familia humana.
Por
la Iglesia Católica: Samuel Ruiz
Por
las Iglesias Protestantes y evangélicas: Federico Pagura
Por
los teólogos: José Comblin
Por
los Pastoralistas: José Oscar Beozzo
Por
la vida religiosa: Magdalena Vandenheen
Por
el laicado: Adolfo Pérez Esquivel
Riobamba,
Ecuador, 30 de agosto de 1998
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