Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

LA COCINERA, LAS GALLINAS Y LAS PALOMAS

 

FÁBULA IX

 

LA COCINERA, LAS GALLINAS Y LAS PALOMAS

 

Hoy fui testigo de un caso

que aunque común y trivial,

bajo un político aspecto

tiene algo de novedad.
Vi a la vieja cocinera

acercarse al palomar,

y a los pichones sin susto

a vista del Gavilán.

 

Cogió de ellos los precisos

para el gasto familiar

y pasóse al gallinero

que allí colindante está.

 

Quiso coger una polla,

y al hacer el ademán

el Gallo puso los gritos

en el cielo y más allá.

 

Las gallinas lo siguieron

todas de conformidad,

cacareando en varios tonos

sin concierto ni compás.

 

La vieja quedó aturdida

con el grito general,

y apretando entre las manos

la cabeza, volvió atrás;

cerróse tras sí la puerta

del bullicioso corral,

y viéndose afuera, dijo:

 

"Dios me libre: nunca más:

reniego de las gallinas

y su mucho cacarear;

no se puede coger una

sin que griten las demás.

 

Aténgame a mis palomas

que con gran sosiego y paz,

metidas en sus casitas,

las cojo de par en par".

 

Ciudadanos españoles,

los que en 'Guatemala estáis,

las gallinas os enseñan

cual es la Acción popular.

 

Quien agravia al individuo

ofende a la sociedad,

y da motivo a la queja

y clamor universal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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