Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

LA ARAÑA Y EL MOSQUITO

 

LA ARAÑA Y EL MOSQUITO

 

Cansado de ver procesos

escritos para constancia

de los humanos excesos,

 

Ayer salí de mi estancia,

y en un jardín me paseaba

que se halla a corta distancia.

Sin reflexión repasaba

con vista vaga y errante

cuanto allí se presentaba.

 

Pero en ese mismo instante

mi atención entera llama

un objeto interesante:

 

Puesta entre una y otra rama

vi de Araña aquella tela

que se urde a un tiempo, y se trama.

 

Detúveme y obsérvela,

ponderando su artificio

y la estudiada cautela

de labrar el edificio

en sitio oscuro y secreto,

a los engaños propicio.

 

Llega un Mosquito indiscreto

y en la tela se enmaraña

quedando preso y sujeto.

 

Al punto sale la Araña

por una rehendija estrecha

que le sirve de cabana.

 

Sanguinaria luego se echa

sobre la presa que enlaza,

y con vínculos la estrecha,

 

Porque de aquella babaza

glutinosa que se exprime

fabrica su fuerte hilaza.

 

Mientras la víctima gime

ella en contorno trabaja

y con lazadas la oprime.

 

De arriba a bajo la faja

sirviéndole el funesto hilo

de cadenas y mortaja.

 

Carga con ella a su asilo,

y la chupa a su sabor

guardando eterno sigilo.

 

No se encuentra un delator

ni testigo de aquel yerro;

no hay juez ni hay asesor.

 

Al Mosquito le da entierro

el vientre que lo devora,

Y al delincuente su encierro.

 

Y yo, lector, digo ahora:

que en los procesos escritos

"jamás se prueban delitos

de una araña enredadora".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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