Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

LOS ANIMALES NOCTURNOS.

 LA MARIPOSA Y LA GOLONDRINA.

 

FÁBULA XIV.
 

LOS ANIMALES NOCTURNOS.

LA MARIPOSA Y LA GOLONDRINA.
 

Para evitar delitos

muy propios de las fieras

que en las noches oscuras

ocultan las tinieblas,

 

Júpiter soberano,

próvidamente ordena

que con una luz ande

toda nocturna bestia.
 

Alegres obedecen

por propia conveniencia

el Gusanillo humilde,

la inocente Lucerna,

el Cocuyo benigno

con quien los niños juegan;

y desde prima noche

encienden sus linternas.

 

Pero al sabio mandato

ni se dan ni se prestan

el mortífero Buho,

nuncio de malas nuevas;

el Murciélago infame,

que asusta a Mirta bella;

la Lechuza que al templo

ni sus luces respeta.

 

La Mariposa simple

iba dando mil vueltas

de unas luces en otras,

cual suele en la candela,

y alegre las decía:

"ahora sí compañeras

que podemos seguras

salir por donde quiera".

 

Cuando improvisamente

deslumbrada se estrella

contra un fiero Musgaño

que se la traga entera.
Viéndolo estaba todo

desde una boca-teja

la Golondrina, y dijo:

"Por boba yo saliera":

 

Los inocentes cumplen

la ilustre providencia,

y a oscuras como siempre

los malvados se quedan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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