Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

Nuevo sistema de Gobierno en el Reino Animal.

 

FÁBULA POLÍTICA 

Nuevo sistema de Gobierno en el Reino Animal.

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Sabrá mi lector curioso,
si por fortuna lo ignora,.
por qué es fortuna en el día
ignorar algunas cosas....

Que en los países de levante,
allá en tierras muy remotas,
hubo en el reino animal
una conmoción  ruidosa.

En un espacioso valle
circundado de las ondas
por una parte, y de peña
inaccesible por la otra.

De todos los animales
un congreso se convoca,
desde el reptil que se arrastra
el ave que se remonta.

Confusamente mezclados
el milano y la paloma,
el cordero con el lobo,
la gallina y la raposa.

Hasta los brutos marinos
arrimados a la costa
innumerables cabezas
sobre las aguas asoman.

El objeto de la junta
es variar la antigua forma
del político gobierno,
porque a muchos incomoda.

Subida sobre un peñasco
hizo de orador la zorra,
como en otro tiempo Tulio
en las tribunas de Roma.

Sin captar benevolencias
con el asunto se exordia, .
diciéndole esta arenga
más bien sentida que docta:

Mas ha de sesenta siglos
según la cuenta más corta,
que de nuestro imperio el hombre
por príncipe se corona.

El es, como uno de tantos
mísero mortal; y consta,
que nuestras mismas flaquezas,
y pasiones le son propias.

Pero hoy en la elevación,
cercado de honor y gloria ,
orgulloso no permite
que se le siente una mosca.

Que somos su patrimonio,
por todo el orbe pregona;
y que nació para rey
en su concepto es un dogma.

Bajo su cetro de hierro,
y sus leyes caprichosas.
ninguno tiene seguras
la vida, la hacienda ni honra.

Sanguinario por carácter,
sólo porque se le antoja
nos hiere, mata y desuella
en juguete y por chacota.

Muchas familias enteras
de nuestro género lloran
sin su libertad sujetas
a esclavitud vergonzosa.

Y los que la conservamos,
a su pesar, es a costa
de una vida fugitiva
llena de susto y zozobra,.

Los brutos, que por humildes,
ante él la rodilla doblan,
dice que son sus amigos
y los oprime y devora.

A los que llama rebeldes
porque sus derechos cobran,
en sus últimas trincheras
a sangre y fuego destroza.

¿Cuál especie de las nuestras
hizo fortuna a la sombra
de su amparo? ¿dónde están
las ventajas y mejoras?

Si con dolosos regalos
suele cebar a las bobas
es porque le hagan después
pías gordo el caldo de la olla.

De modo que es más temible
por sus dádivas sinónimas
que cuando tirano ofrece
veneno, puñal o soga.

Con bárbara petulancia,
cuando de noble blasona
se apellida por grandeza
señor de cuchillo y horca.

Si los peces que me escuchan
no fueran mudos, ahora
refirieran sus crueldades
y fraudulentas tramoyas.


El corpulento cetáceo
que en el piélago se engolfa
y el humilde caracol,
que arrastra su frágil concha,
en los anchurosos senos
del elemento que moran,
no encuentran seguro asilo
que los defienda y esconda.

Déspota "el más absoluto,
su política es su bolsa,
sus leyes son los placeres,
y su razón su pistola.

Del gran soberano es esta
una diminuta copia,
y de su largo reinado
la más abreviada historia.

En este punto la inmensa
muchedumbre se endemonia,
grita, chilla, bala, gruñe,
bufa, ruge, brama, rosna.

La serpiente, dando un silbo
sobre una piedra se enrosca;
eleva el cuello, y erguida
la cabeza, así perora:

—En sólo el hombre reunidas
las facultades se logran
del discurso, la palabra,
y de la fuerza obradora.

Aquel cerebro inventor,
aquella elocuente boca;
aquella mano flexible,
que a tantos usos se amolda.

Estos son los tres poderes
que en el político idioma
a la majestad suprema
necesariamente adornan.

Mientras permanezcan juntos,
bajo de una mano sola,
si alguna vez favorables,
mil veces serán en contra.

Los poderes se dividan':
uno sea el que sanciona;
aquel quien juzga y el otro
la fuerza armada se ponga.

Así la soberanía
sus principios reconozca;
y sirvan sus atributos
a la patria de custodia.

Guardándose el equilibrio,
las autoridades obran
con mutuas emulaciones
y recíproca concordia.

Aquí quedó interrumpido
el discurso, porque todas
las bestias con el aplauso,
y víctores se alborozan.

A una voz gritan: "Se aprueba"
y al momento se disponga
la ejecución del sistema,
que por nosotros se adopta.

Al elefante que ha dado
entré los de aquella tropa
de su mucha inteligencia
unas pruebas muy notorias,

Del poder legislativo
dueño absoluto lo nombran;
y él, en señal que lo acepta
rinde hasta el suelo la trompa.

El judiciario poder
que hace las declaratorias
de la ley, lo dan al loro,
al papagayo y cotorra.

Al famoso orangutango
cuya figura confronta
con la humana y en la mano
tiene diferencia poca,.

El poder se le encomienda
de la fuerza ejecutoria;
y ya las autoridades
una de otra se divorcian.

Los proyectos que el cerebro
en bien del público forja,
unas lenguas los explican,
y otras manos los apoyan.

Es preciso confesar,
que si de los tres se toman;
de aquel mono la figura,
del perico la voz bronca,

Y del discreto elefante
la inteligencia que asombra
y se unen en un sujeto
para hacer una persona,

Nunca podrá resultar
un ente tal, que suponga
Ib que un estúpido humano
de la nación hotentota.

Sin embargo, al ejercicio
de la majestad aprontan,
y del soberano usurpan
el tratamiento y la pompa.

En las primeras sesiones
mil abusos se reforman,
mil providencias se dictan,
mil privilegios derogan.

La libertad se decreta
que los animales gozan
para explicar lo que siente
cada uno en su jerigonza.

Se establece la igualdad
con cuya farsa censoria
tanto el mínimo arador
como a la Ballena importa.

Otras útiles materias
dignas de Lacedemonia
se examinan y discuten
con aplicación heroica.

Pero hétele aquí que cuando
con más calor se funciona,
según las atribuciones
que a cada poder le tocan,

Armado de punta en blanco
con una valiente escolta
de Alanos, el hombre mismo
se presenta entre las rocas. 

Con el arribo importuno
la multitud quedó absorta;
"él es, dicen, y a nosotros
se dirige su derrota".

El elefante discreto,
que conoce y reflexiona
los peligros, el primero
puso pies en polvorosa.

En volandas le siguieron
de las indiciarías Togas
las turbas; y de las aves
la sociedad volantona.

El orangutango grave,
por hacer la fuga pronta,
multiplicando los pies
sobre las manos se postra.

Tras él huyeron las fieras
apostando a quien más corra,
desamparan la campaña
y en las malezas se emboscan.

Las culebras se desfilan
con inflexiones tortuosas,
y en los hoyos subterráneos
ocultaron su ponzoña.

Los peces se zambuyeron
a sus cavernas más hondas,
y con el gran movimiento
las aguas hicieron olas.

Sólo las especies mansas
con su suerte se conforman
y siguen, o bien paciendo
o bien rumiando a sus solas.

El hombre llega triunfante
sin que nada se le oponga;
y el reino animal se rige
por sus antiguos axiomas.

Permite, lector amigo,
que mis conceptos proponga
sin hacer aplicaciones
porque suelen ser odiosas:

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Si acaso algún Aristarco
mal mi fábula acomoda,
diré lo que dijo Iriarte:
"que con su pan se lo coma".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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