Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

EL COYOTE Y LA OVEJA.

 

EL COYOTE Y LA OVEJA.

 

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Dizque un hambriento Coyote

se estuvo una noche entera

dando vueltas al redil

de una manada de Ovejas,

sin que pudiera pillar

ni hacer presa de una de ellas:

Viendo inútil su trabajo,

sus vueltas y diligencias

lo que no pudo por mal

pretende lograr a buenas.

 

Con halagüeñas palabras,

escondiendo su fiereza,

llégase astuto a la cerca,

y llamando a la más tierna

entabla conversación,

diciéndola: "dulce prenda,

si vieras cuanto yo siento

y cuanto es grande mi pena

el veros tan abatida

a tí, y a tus compañeras,

sin libertad ni placeres,

siempre encerradas y presas,

sujetas sólo al capricho

del pastor que las gobierna,

sin que puedan disfrutar

su derecho, con franqueza

para saltar por los montes

y pasearse por las breñas. ..

 

No lo creyeras, mi bien;

mas te digo con llaneza

que no se encuentra otra dicha

que se le asemeje a esta.

Mira, toma mi consejo,

que es de mi amor una prenda:

mañana por la mañana

luego que os abran la puerta

y al prado el Zagal os lleve,

atrásate con reserva,

escápate de su vista

corriendo al bosque ligera;

que yo allí te aguardaré,

con mis brazos en tu espera

y con esto lograrás

salir una vez de penas".

 

Engañada la infeliz

creyó a la inhumana fiera.

Luego que al campo salió,

de su rebaño se aleja

hasta llegar donde estaba

el infame que aconseja.

 

Y entonces, ¿qué sucedió?

lo que era muy natural:

que al instante se la almuerza

y da fin a su maldad.

 

"Consejeros de esta especie

hay muchos que con pretexto,

de libertad y de dicha,

encubren un fin perverso".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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