Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

A LA LIBERTAD.

 

A LA LIBERTAD.

 

(Canción).
 

¡Oh Libertad divina, don del cielo!

tu luz bella y fulgente,

cual otro sol ardiente,

ahuyenta la tiniebla, alumbra el suelo.

Tú sola vivificas

las plantas y las flores;

das al prado colores

el fruto dulcificas,

y a tí, naturaleza

debe el ser pura, celestial belleza.
 

El saber, las riquezas, los honores,

cuando tú estás ausente,

se convierten en fuente
de eterno llanto, amargos sinsabores,
Sin tí el triste cayado
en olvido perece;
sin tí el campo no ofrece
espigas al arado,
y sin tí el bosque ocioso
nace, muere, y no surca el mar ondoso.

 

Cuando cobarde y torpe te condena

el cetro de Tiberio

duro cautiverio,

la apacible virtud gime en cadena,

la verdad desparece

el patriotismo huye,

la amistad se destruye,

el cielo se oscurece,

el averno se agita,

y la venganza y la traición vomita.

 

Mas si valiente y sabio te levanta

el genio "peregrino

de Washington divino,

alegre la virtud su triunfo canta,

muestran su bella cara la verdad, la justicia,

y la amistad propicia;

el nublado se aclara,

y en apacible aura

el aliento perdido se restaura.
 

¡Oh Libertad del cielo descendida

para el bien de la tierra!

en tí sola se encierra

oro, tesoro, paz, bien, gloria y vida.

Nunca cese un momento

de regir tu divino

imperio mi destino:

y en sonoroso acento

pueda la lira mía

cantar tus glorias de la noche al día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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