Fábulas  Completas 

 Dr. Rafael García Goyena

EL LORITO

 

EL LORITO

 

Como las perdices

son tan desgraciadas,

con aquel piquito

de color de grana,

su pintada pluma,

la mucha elegancia

de su hermoso pecho,

y toda la gracia

de aquellas patitas

tan recoloradas;

un lorito mío

se huyó de la jaula,

y fuese tras ellas

por esas montañas.
 

Presentose el mozo

con toda la gala

de sus coloridos,

y ellas muy pagadas

de su bizarría,

le acogen y halagan

con grandes caricias

y finezas raras.

Una le pedía,

para hacerse galas,

plumas amarillas;

otra coloradas;

otra quiere verdes;

y él por agradarlas,

fue tan boquirrubio

que en pocas semanas

quedó desplumado,

sin que le dejaran

mas que los cañones,

y aún eso de gracia.

 

Cuando lo pararon

tan de mala data,

huyéronle todas,

y tornó a la jaula

lleno de ignominia.

Inquiero la causa

de su desventura,

y él que nada calla,

me lo dijo todo;

y al ver su ignorancia,

le dije: "Lorito,

dale al cielo gracias,

porque esas perdices

eran de montaña;

que si has tropezado

con otras que andan

por las poblaciones,

ellas te dejaran

tan descañonado,

que no pelecharas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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