Hoy, hace ciento cincuenta días fue constituido el Agrupamiento Táctico, "General Miguel Iturralde", en honor a nuestro Comandante del Ejército fallecido en días atrás en el cumplimiento de su deber, quien nos dejó un legado de valor, patriotismo y hombría de bien a todos nosotros. Al Agrupamiento se le entregó su misión: defender al Alto Cenepa. Partiendo con el nombre de un soldado que dio tanto prestigio a la institución, el Agrupamiento inició el cumplimiento de su misión en Gualaquiza, con la presencia, guía y liderazgo de mi general Paco Moncayo. El Grupo de Fuerzas Especiales No. 26, el Batallón de Selva No. 63, la Compañía de Operaciones Especiales No. 21, el Escuadrón Aéreo del Ejército No. 21, la Compañía de Transmisiones No. 21 y la Batería Antiaérea No. 21, fueron las unidades que emprendieron con entrega y sacrificio su misión de defender lo que por justicia nos pertenece. No fue ajeno para mi volver a ver aquellos soldados de los diferentes grupos de la Brigada "Patria", que alguna vez en mi carrera fueron mis alumnos y mis subordinados directos, con quienes conjuntamente con la Aviación del Ejército habíamos compartido actividades de entrenamiento con un solo fin: defender nuestro país cuando nos llame. En el mes de diciembre ese llamado se cumplió. Permítame mi general, para no pecar de ingrato, traer a la memoria los nombres de aquellos jefes y oficiales que inicialmente conformaron los mandos de las unidades y la Plana Mayor del Agrupamiento: teniente coronel Luis Aguas, teniente coronel César Aguirre y teniente coronel Edmundo Baquero; mayores Wagner Bravo, Jorge Villegas, Byron Barriga; capitanes Alexander Levoyer, Francisco Narváez, Fidel Araujo y Freddy Real, los cuales con pundonor y entrega en el cumplimiento del deber, hicieron que rápidamente el Agrupamiento empezara a funcionar como una gran unidad. Lo conseguimos gracias a la labor silenciosa de cada soldado. Vinieron a finales de enero los ataques y penetraciones peruanas a la tierra que no les pertenece y ustedes soldados los rechazaron con valentía y sacrificio, empezando así a escribir la nueva historia de la patria; aquella nueva historia que cobijó nuestro espíritu y de la que nos habló en una arenga en Gualaquiza nuestro comandante del Teatro de Operaciones, mi general Paco Moncayo. La introducción de la nueva historia había empezado a escribirse con letras de oro.Como resultado de los combates; los primeros heridos, su llegada. Los fallecidos; la noticia de su inmolación en el Campo del Honor. El helicóptero que arañando la última luz del día llegaba cumpliendo su deber, son todos momentos que quedarán grabados en lo más profundo de nuestro ser, para recordamos siempre a aquellos que entregaron sus vidas en defensa del Ecuador y agradecerles eternamente por ser los arquitectos de la Dignidad Nacional.Más tarde y cuando continuaban los combates nuestros compañeros que por razones de su misión se encontraban ausentes, vinieron a darle al Agrupamiento su trabajo y sacrificio, ellos fueron: Grupo de Fuerzas Especiales No. 24, Grupo de Fuerzas Especiales No. 25, Grupo de Fuerzas Especiales No. 27, Compañía de Operaciones Especiales No. 5, Compañía de Operaciones Especiales No. 17, Compañía de Operaciones Especiales No. 19, Grupo Especial de Operaciones, el Grupo "Alfaro", el Grupo "Iwias", la Compañía Especial de Seguridad del Ejército y la Escuela de Selva. Todos cumplieron su trabajo con entrega y pundonor.El Alto Cenepa, Coangos, Cóndor Mirador, Cueva de los Tayos, Tiwintza, Base Sur, Base Norte, la "Y", son los lugares donde los espíritus de los que lucharon por su defensa, permanecerán infinitos izados hacia ese cielo, que protegido heroicamente por nuestros hermanos de la Fuerza Aérea será el eterno testigo de aquel campo de batalla donde nuestro Ecuador combatió por esa justicia y ese derecho que permiten que cualquier nación por pequeña que sea luche hasta las últimas consecuencias. | 
| | | | Super Puma aterrizando en Banderas | Marzo de 1995 | |
Al terminar esta jornada permítame mi General, agradecer al mando militar por haberme dado este honor que guardaré en lo mas íntimo de mi ser hasta el fin de mis días. Quiero agradecer a mi general Paco Moncayo, presente de inicio a fin; con el primer helicóptero de refuerzo a Coangos allá en el mes de diciembre; presente con el primer disparo que inició esta guerra entre dos naciones y que el Ecuador no la buscó, porque es un país amante de la paz y la valora; presente a la llegada del primer herido; presente allá en esa selva ecuatoriana donde el soldado combatía y recibía orgulloso a su general que llevaba el mensaje de la Patria altiva; presente en la toma de las decisiones que permitieron que mi Agrupamiento cumpla su misión. Deseo agradecer a mi coronel José Grijalva por la libertad de acción entregada a mi mando dentro de lo que permitía mi grado y mi función; a mi coronel Marco Játiva, Jefe de Estado Mayor, por sus orientaciones juiciosas, valientes y revestidas en todo momento por el cumplimiento del deber; al Estado Mayor de la Brigada de Selva No. 21, por su apoyo; a la Aviación del Ejército sin cuya participación la tarea no hubiera sido alcanzada; a mi Plana Mayor integrada por el teniente coronel Gustavo De La Vega, mayor Juan Osorio, mayor Carlos Aguirre; y a todas las armas y servicios que silenciosa, pero abnegadamente, entregaron todo su contingente a fin de permitir el cumplimiento de la misión por parte del Agrupamiento. A nuestra gloriosa Fuerza Aérea Ecuatoriana, soldados del aire que protegieron desde el cielo a su hermano que en la tierra luchaba heroicamente y que nunca le abandonaron a riesgo inclusive de sus propias vidas. Gracias, muchas gracias en nombre de la patria a todos aquellos que combatieron y trabajaron motivados siempre por la genuina búsqueda de la perfección en el cumplimiento del deber y no pensando en la búsqueda de gloria. Lo primero es profundo y une, lo segundo es superficial y divide. Lo uno dignifica, lo otro daña y corroe el espíritu.Permiso mi General, hoy 06 de mayo mis funciones como comandante del Agrupamiento "General Iturralde", termina. Entregué todo lo que mis limitadas capacidades de humano me permitieron para cumplir mi deber. Misión cumplida mi General, se cumplió con la entrega de aquellos hermanos soldados ecuatorianos que apoyados por nuestro pueblo dejaron su sangre y su sudor en defensa de nuestra heredad. Esa sangre y ese sudor que evaporados en la infinidad de la selva, permanecerán en el aire eternamente como guardianes invisibles de lo que por herencia y por derecho nos pertenece." ¡Viva por siempre el Ecuador!Luís HernándezPatuca, a 6 de mayo 1995. | "...La Patria les agradece" | | | Fallecidos en combate | Heridos en Combate | |
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