El Descubrimiento de Galápagos para el Mundo Científico *

Darwin. Por John Collier

El más notable explotador de las islas Galápagos y el primero que las visitó detenidamente con fines puramente científicos, y quien atrajo sobre el Archipiélago la atención de muchos hombres de ciencia en diversas naciones, fue el célebre naturalista inglés Carlos Darwin, tan conocido por sus teorías acerca de la evolución y el origen de las especies.

El Gobierno Inglés organizó en 1831 una expedición científica con el principal objeto de reconocer y estudiar en detalle la extremidad meridional del Continente americano y algunas islas del Océano Pacífico.

 

El Capitán Robert FitzRoy, que desde 1826 había hecho importantes exploraciones a bordo del barco "Adventure", debía realizar al comando del navío británico "Beagle", tan célebre en la historia de la ciencia geográfica, la exploración científica del Estrecho de Magallanes y de las tierras adyacentes. FitzRoy publicó un aviso para ofrecer un puesto en la expedición a alguna persona conocedora e interesada en estudios de Geología y de Historia Natural.

Para servir la plaza ofrecida se presentó un joven de apenas veintidós años de edad, estudiante en Oxford, modesto, serio y apasionado por la ciencia. Era Carlos Darwin.

Hijo de Roberto Waring Darwin, médico distinguido del Condado de Shrop, y nieto del ilustre Erasmo Darwin, también médico y poeta nacido en Elston en 1731, Carlos Roberto Darwin vio la luz el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury. Fue el abuelo Erasmo hombre de letras y de ideas muy atrevidas para su tiempo, en algunas de las cuales acaso pueden verse en germen ciertos principios evolucionistas que el nieto había de ahondar y difundir años más tarde.

Desde niño mostró Carlos Darwin extraordinaria inclinación a la naturaleza y a observar sus fenómenos; dominábale una pasión: la de coleccionar toda clase de objetos, conchas, piedras, estampillas, monedas. En su autobiografía dice:

"Esta pasión por reunir objetos, que lleva al hombre a ser naturalista sistemático, o anticuario, o tacaño, era en mí muy fuerte y evidentemente innata porque ni mi hermano Erasmo ni ninguna de mis hermanas tuvieron nunca semejante capricho". A la edad de 16 años —dice uno de sus biógrafos— la afición por coleccionar cosas había legado a ser una pasión: conchas, minerales, insectos, huevos de aves etc". (115)

Su padre trataba en vano de inspirarle afición a los estudios de medicina, tradicionales en la familia; al ver la poca inclinación que mostraba a dicha ciencia, intentó dedicarlo al sacerdocio; pero al joven Darwin tampoco le interesaba la Teología y era nada hábil para el aprendizaje de idiomas.

Otro de sus biógrafos dice que en la escuela sobresalía en Geometría, le gustaba leer los dramas históricos de Shakespeare, los poemas de Tomson y las poesías de Byron y de Scott. La lectura del libro de las "Maravillas del Mundo" que conoció siendo muy niño, le impresionó hondamente. (116) Ingresó a la Universidad de Oxford en donde siguió: lo mismo que en Cambridge, estudiando sin entusiasmo, de modo que ninguna esperanza ofrecía a sus maestros y familiares. En cambio apasionábale la lectura de libros sobre Geología y Ciencias Naturales. Las obras del sabio alemán Alejandro von Humboldt .devoraba con particular deleite y tuvieron decisiva influencia en la formación de su espíritu. Esas lecturas le inspiraron vivísimo deseo de visitar lejanos países. Cuando leyó el aviso de FitzRoy se entusiasmó sobre manera y pidió a su padre permiso para embarcarse y formar parte de la expedición que el Almirantazgo británico enviaba al Estrecho de Magallanes. El Doctor Roberto Darwin se negó rotundamente a satisfacer los deseos de su hijo; pero con la intervención de un pariente acabó por consentir en ese viaje que pensaba duraría poco tiempo.

Carlos Darwin se presentó, pues, al Capitán Roberto FitzRoy y fue aceptado como naturalista de la expedición.

FitzRoy era descendiente del Rey Carlos II y de Bárbara Villiers, por parte de los Duques de Grafton. Había ingresado a la marina cuando sólo tenía catorce años de edad y antes de los veinte era ya Teniente de Marina. FitzRoy era cuatro años mayor que Darwin. Este, cuando se presentó al Capitán del "Beagle", era un joven de elevada estatura, piernas largas, hombros anchos, frente amplia, ojos grises, cejas espesas, nariz larga y boca bien formada. Su hermoso rostro revela, según retratos de la época, inteligencia y bondad al par que una personalidad decidida y fuerte.

El barco que iba a realizar, como dice Monte, "una de las hazañas científicas más grandes de todos los tiempos", cuyo nombre figura gloriosamente en la historia de la Ciencia era un bergantín de seis cañones, reconstruido y adaptado para la expedición científica en las costas de Sud América que se prolongó por cinco años y medio: El "Beagle" regresó a Inglaterra después de haber dado la vuelta al mundo.

Los resultados de este viaje fueron de trascendencia muy honda en la historia de la ciencia: Además de preciosos datos geográficos y oceanógraficos; de importantes investigaciones climatológicas, geológicas y botánicas, una concepción nueva o por lo menos olvidada desde los lejanos tiempos de Lucrecio, atrajo la atención del pensamiento humano. Ya no eran teorías o atisbos de sabios naturalistas o filósofos griegos o romanos, sino hechos concretos que no encontraban explicación satisfactoria sino mediante leyes biológicas que venían a revolucionar muchos conceptos en las ciencias de los seres vivos. Y el extraordinario espíritu analítico unido a la especial capacidad de síntesis de Carlos Darwin hizo que esta transformación de la Biología se popularizara y volviesen a discutirse con calor las doctrinas de Juan Bautista Lamarck (1744-1829), de Jorge Cuvier (1769-1832) y de Sir Charles Lyell (1797-1875).

El 27 de diciembre de 1831 levó anclas el bergantín "Beagle" y dirigió la proa a Sud América. Darwin llevaba consigo las obras de Humboldt, los "Principios de Geología" de Carlos Lyell que acababan de ser publicados, y "El Paraíso Perdido" de Milton. La obra de Lyell fue guía valiosa en sus investigaciones geológicas, pues ofrecía una explicación nueva a las transformaciones del globo.

Las descripciones de Darwin, desde el momento en que llegó a las costas del Brasil, revelan el "embeleso", la admiración, el transporte que le produjo la bella y rica naturaleza tropical americana. Sus observaciones geológicas establecieron las primeras y sistematizadas teorías de la formación del Continente según la ciencia moderna y completaron los geniales estudios de Humboldt. Después de hacer el cuadro de la formación geológica, después de reunir abundante material para el estudio de la Zoología y la Botánica del Nuevo Mundo en campos y selvas del Brasil y de la Argentina, especialmente de la Patagonia y la Tierra del Fuego; después de haber ascendido a la Cordillera de los Andes en Chile y haber hecho curiosas observaciones etnográficas y sociológicas sobre nuestro Continente, Darwin se dirigió al Archipiélago de Galápagos.

Llegó a las islas el 15 de septiembre de 1835 y el 17 por la mañana desembarcó en la isla Chatham. Desde el primer momento comprendió la importancia científica de esa extraña tierra: "Is very remarkable! dice, "It seems to be a littie world withim it self; the greater number of its inhabitants, both vegetable and animal, being found nowhere else".

Sorpresa le causó la formación geológica del Archipiélago en el que no vacila en afirmar "hay por lo menos dos mil cráteres". Al contemplar las ingentes masas de lava Darwin se dio cuenta de la formación esencialmente volcánica de las islas. El sabio observador sostiene que por erupciones ocurridas en el fondo del Océano se inició su formación. Durante muchas centurias nuevas erupciones acumularían material pétreo hasta que las nuevas tierras emergieron de la superficie del mar. En todo caso, hablando en términos geológicos, la antigüedad de las islas no es muy grande. Enfriadas las tobas volcánicas, poco a poco se fue formando la flora y la fauna de las islas por migraciones casuales llevadas por las olas y por los vientos. El sabio naturalista en su famosa obra "Origen de las Especies" dice: 

"Aunque en las islas oceánicas las especies son pocas en número, con frecuencia es extremadamente grande la proporción de las clases endémicas, es decir, de aquellas que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo". .. "En las islas de los Galápagos hay 26 especies de aves terrestres, de las cuales son peculiares 21, o acaso 23, mientras que de las 11 especies marinas solamente dos son peculiares, y es cosa sabida que las aves de mar podrían llegar a estas islas mucho más fácil y frecuentemente que las de tierra". (117) "Las islas oceánicas carecen algunas veces de animales de ciertas clases, cuyos lugares están ocupados por otras; así los reptiles en las islas de los Galápagos y las gigantescas aves sin alas en la Nueva Zelandia ocuparon recientemente el lugar de los mamíferos" ... "El Doctor Hooker ha demostrado que en las islas de los Galápagos los números proporcionales de los órdenes diferentes de plantas parecen muy distintos de las que son de otras partes. Todas estas diferencias en número y la carencia completa de ciertos grupos de animales y plantas, son generalmente atribuidas a supuestas diferencias en las condiciones físicas de las islas, pero esta explicación es no poco dudosa, aunque la facilidad de emigración parece haber sido tan importante como la naturaleza de las condiciones". (118).

Por los párrafos transcritos puede verse cómo las observaciones realizadas desde el primer momento en que Darwin visitó las islas despertaron en la mente del gran naturalista excepcional interés. Surgieron a consideración del filósofo múltiples problemas a cual más importantes: ¿Cómo explicar la población vegetal y animal del Archipiélago? Por qué la existencia de especies que no existen en otras partes del mundo? A qué se debe la diferenciación de estas especies? Respecto de la flora dice Darwin que sólo en la isla Fernando Noronha ha visto una vegetación que pueda compararse con la de las Galápagos. La original y extraordinaria fauna le impresionó sobre manera. Tiene razón von Hagen al decir que entre aquellas caóticas masas de lava, la teoría de la evolución fue concebida; y que si no se puede asegurar que al poner los pies en Galápagos naciera, enteramente de golpe en el cerebro de Darwin, esta idea, fue allí, en el Archipiélago, en donde se cristalizó.

El mismo dice en su "Diario" lo siguiente:

"Me habían llamado fuertemente la atención las características de los fósiles de Sur América y las especies en el Archipiélago de las Galápagos. Estos hechos (especialmente los últimos) son el origen de todas mis ideas"...

Veamos cómo describe la extraña tierra de Chatham el agudo observador de la expedición científica inglesa:

"La primera impresión que causa el terreno tiene poco o nada de agradable. Tropiézase con una superficie desigual, de negra lava basáltica lanzada en oleadas de angulosos perfiles y atravesada por grandes grietas. Por todas partes sólo arbustos enanos medio marchitos, en los que se ven pocas señales de vida. El seco y abrasado suelo, con el calor del sol de mediodía, daba al aire cierta pesadez asfixiante como la de una estufa, y hasta nos parecía que los arbustos olían mal. A pesar de la diligencia que puse en recoger todas las plantas posibles, sólo pude procurarme muy pocas, y eran unas pequeñas algas de ruin aspecto más bien pertenecientes a la flora ártica que a la ecuatorial. Los matorrales, aun vistos a corta distancia, parecían desnudos de follaje como nuestros árboles durante el invierno, y tardé bastante tiempo en descubrir que, no sólo todas las plantas estaban en la época en que se cubren de hojas sino también de flores. El arbusto más común es uno que pertenece a la familia de las Euforbiáceas. Los únicos árboles que dan alguna sombra son una especie de acacia y un gran cactus de extraño aspecto. Según dicen, después de la estación de las grandes lluvias las islas se cubren de verdor por algún tiempo". .. .El Beagle navegó alrededor de la isla Chatham y ancló en varias bahías. Una noche dormí en tierra en una parte de la isla donde eran numerosísimos los conos negros truncados, pues desde una pequeña altura conté hasta 60, coronados todos por cráteres más o menos completos. El mayor número se componía sencillamente de un anillo de escorias rojas unidas por un cemento, y su altura sobre el plano de lava no excedía de 50 a 100 pies; ninguno de ellos había estado en actividad desde fecha muy reciente.— Los vapores subterráneos se han filtrado a través de todo el terreno en esta parte de la isla, como por un cedazo; en diversos puntos, la lava, estando aun blanda, había sido lanzada en grandes bombas, mientras en otros sitios los techos de las cavernas, formadas de un modo semejante, se habían hundido, abriendo pozos circulares de paredes verticales. A causa de la forma regular de los muchos cráteres el terreno presenta un aspecto artificial, que me recordó, por su vivo parecido, la región de Staffordshire donde más abundan las grandes fundiciones de hierro.

Brillaba un sol abrasador, y era fatigosísimo el caminar por un suelo tan quebrado, teniendo que atravesar espesas malezas; pero me vi bien remunerado por el extraño paisaje ciclópeo. En mi excursión tropecé con dos grandes tortugas, cada una de las cuales pesaría al menos doscientas libras; una de ellas estaba comiendo un trozo de cactus, y al acercarme me miró y se alejó lentamente; la otra lanzó un fuerte rugido súbitamente, y metió la cabeza debajo del caparazón. Estos enormes reptiles, rodeados de negra lava, los arbustos sin hojas y los grandes cactus, me transportaron con la imaginación a un paisaje antediluviano. Las pocas aves de oscuro plumaje no hicieron más caso de mí que el que habían hecho las grandes tortugas". (Journal of a Naturalist during a Voyage Round the Worid.—London, 1839, 1844).

Monumento a Darwin.1 

Casona Universitaria. Guayaquil  

Todo el diario está lleno de observaciones interesantes y constituye el más valioso estudio científico realizado hasta entonces sobre el Archipiélago; habiendo marcado, también, época memorable en la historia de las ciencias naturales. Con justa razón escribió Darwin: El viaje del "Beagle" ha sido el más importante acontecimiento de mi vida y ha determinado toda mi carrera".Piemos reproducido estos párrafos por ser ellos magnífica descripción del aspecto de las tierras singulares que con razón se llaman "Las Encantadas".

Darwin permaneció en las Galápagos hasta el 20 de octubre. Las islas que más exploró fueron la James, Chatham, Cahries y Albermale; pero visitó y recogió muestras en casi todas. En las colecciones que formó, descuidóse de anotar la fecha exacta de la captura de los ejemplares, lo que nos hubiera permitido deducir el lugar preciso de origen, pues tenemos el itinerario del bergantín "Beagle". (119

 

El haber omitido la isla en donde tomó los ejemplares de aves y de reptiles y algunos otros detalles, sólo prueba que en aquella época, no obstante las extraordinarias dotes del naturalista inglés, la técnica científica no se hallaba suficientemente desarrollada y por eso se omitían datos que entonces se creía no ser de muy grande importancia. "Pocos ejemplares de una especie eran considerados suficientes para cualquier propósito en aquellos días", dice Swarth en su "Avifauna of the Galápagos Islands". Las nuevas especies descubiertas por Darwin fueron descritas por Gouid simplemente como de las islas Galápagos. Más tarde, en el Informe General sobre las Especies recolectadas por la "Beagle" Expedition, hubo un intento para indicar la isla o islas en donde cada especie fue encontrada. En ese catálogo, en muchos casos no hay indicación alguna al respecto, y en otros se hizo por información verbal de Darwin a Gould.

Darwin recogió todo el material que pudo para subsiguientes estudios de la historia natural galapaguense: llevó a Inglaterra el único mamífero terrestre que se encuentra como autóctono en las islas: un ratón (Mus Galapagoensis); 26 especies de aves terrestres peculiares del grupo que no se hallan en ninguna otra parte del mundo; quince diversas especies de tortugas y ejemplares del género de lagartos denominado Amblyrhynchus, con sus dos diferentes especies vulgarmente llamadas iguana de tierra e iguana marina; 15 especies nuevas de peces de agua salada; 16 especies de conchas todas peculiares del Archipiélago y un considerable número de coleópteros; llevó, además 193 especies de plantas fanerógamas y criptógamas; entre las fanerógamas cien especies eran nuevas. Las estadísticas de distribución de las nuevas especies, las observaciones respecto de la mansedumbre de las aves y la causa de este fenómeno son muy interesantes.

Las importantes observaciones geográficas, geológicas y las anotaciones respecto de la zoología y la botánica fueron consignadas por Darwin en su famosa obra "Journal of a Naturalist during a Voyage Round the World", publicada en Londres en 1839. Mas en otra edición que hizo en 1844, cambió radicalmente el capítulo sobre Galápagos: Ya no abrigaba dudas sobre su teoría respecto de la evolución de las especies, que en las Islas Encantadas creía que estaba plenamente confirmada. Esta obra y las referentes a la Geología e Historia Natural de los países visitados por el "Beagle", tuvieron, como hemos dicho, gran repercusión en el mundo científico y fueron traducidas a varios idiomas. (120) Veamos algunas de las observaciones hechas por el gran naturalista en su visita al Archipiélago: Lo primero que observa es que a pesar de hallarse éste de 500 a 600 millas distante de las costas de la América del Sur, casi todos los productos de tierra y agua, tanto vegetales como animales llevan de manera indiscutible sello del continente americano:

"El naturalista que estudia los habitantes de estas islas volcánicas del Pacífico, a distancia de algunos cientos de millas del continente, llega a creer que está en tierra americana. ¿Por qué sucede así? ¿Por qué las especies que se suponen creadas en el archipiélago de los Galápagos, y no en otra parte alguna, llevan tan marcadamente el sello de afinidad con las creadas en América? Nada hay en las condiciones de vida, en la naturaleza geológica de las islas, en su altura o clima, o en las proporciones con que las diversas clases están asociadas, que tengan gran parecido con las condiciones de la costa sudamericana; pues existe considerable desemejanza en todos estos conceptos. Por otra parte, hay grado considerable de parecido en la naturaleza volcánica del suelo, en el clima, altura y tamaño de las islas, entre los archipiélagos de los Galápagos y de Cabo Verde; pero, ¡qué diferencia tan completa y tan absoluta en sus habitantes! Los habitantes de las islas de Cabo Verde están relacionados con los de África, como los del otro archipiélago con los de América. Semejantes hechos no admiten explicación alguna por la teoría ordinaria de la creación independiente, mientras que en la opinión aquí sostenida es evidente que las islas de los Galápagos recibirían probablemente colonos de América, y las de Cabo  Verde de África, ya por medios ocasionales de transporte o ya porque primitivamente formaran tierra continua, aunque no creemos en esta última hipótesis. Dichos colonos estarían sujetos a modificaciones, aun cuando el principio de la herencia todavía acusa el lugar original de su nacimiento". (121) . . ."La misma ley que ha determinado el parentesco entre los habitantes de las islas y los del continente más próximo se manifiesta algunas veces en pequeña escala, aunque de interesantísima manera, dentro de los límites de un mismo archipiélago. Así cada isla separada del archipiélago de los Galápagos está habitada, y el hecho es maravilloso, por muchas especies distintas; pero éstas se relacionan unas con otras en modo mucho más íntimo que con las que habitan el continente americano o cualquier otro punto del globo". . . "El hecho que realmente sorprende en el Archipiélago de los Galápagos. . . es que cada nueva especie, después de haber sido formada en cualquiera de las islas, no se extienda rápidamente a las demás; pero éstas aunque a la vista, están separadas unas de otras por brazos de mar de mucho fondo, más anchos en la mayor parte de los casos que el Canal de la Mancha, no habiendo motivo para suponer que hayan estado unidas con continuidad en un período anterior dado. Las corrientes del mar son rápidas entre las islas, y las de viento extraordinariamente raras; de suerte que las islas están en realidad mucho más separadas entre sí de lo que parece cuando se tiene delante un mapa". (122).

 

Sigue Darwin analizando los fenómenos que ofrecen la fauna y la flora de las islas para llegar a la conclusión deque el origen de todas las especies existentes en el Archipiélago hay que buscarlo, acaso en época remota, en el continente americano; y que la diversificación producida y la formación de nuevas especies se debe más que a condiciones físicas del medio, a la selección natural y adaptación en la lucha por la supervivencia. El Archipiélago fue para Darwin como un laboratorio experimental que le sirvió para confirmar sus teorías sobre la evolución de las especies; y así podemos considerar al naturalista inglés como el descubridor de las Galápagos para la Ciencia

Enlaces relacionados

  • Himno a la Provincia de Galápagos |>

  • Descubrimiento de Galápagos  |>

  • Galápagos el Presidente Alfaro.|>

  • Historia de la Lucha por las Galápagos |>

  • Mapa de la Provincia Insular de Galápagos. |>

FUENTE: El Archipiélago de Colón (Galápagos) Carlos Manuel Larrea, pág 153 a  166

NOTAS

(115) Víctor Wolgang von hagen: " Sudamérica los llamaba2, México, 1945, pág 272

(116) Alfredo Monte: Darwin.- Vida, Rworía y Hallazgos del Gran Naturalista.- Buenos Aires, 1940, pp 8-10

(117) Carlos Darwin: Origen de las Especies por medio de la Selección Natural Tomo III pp 153-154.- Ed. Valencia, s.f.

(118) Darwin: Op. cit. T. III p. 155-156

(119) He aquí el itinerario de Darwin en las Galápagos:

Setiembre 15 de 1835 Islas Chatham. y Hood a la vista

"               16: Rodeando la I. Hood; por la tarde la Chatham

"              17 a 22: Exploración de la  I. Chatham,

"              23: En viaje de Chatham a Charles

"              24 a 27: Exploración de la I. Charles (Floreana, Sta. María.

"              28 Dirígese hacia la  punta S. O. de la. I. Albermale.

Setiembre 29: Exploración en Elizabeth Bay, Albermale

"              30 a 2 de octubre: Exploración en Tagua Cove, Albermale

Octubre    3: Da la vuelta al extremo septentrional de Albermale

"             4: Se dirige a Abingdon, en la que no deserbarca

"             5 a 7: Navega frente a Abigdon, Bindloe y Tower

"             8 a 17: Exploración de la Isla James

"            18:  Albermale; de allí se dirige a Abingdon

"            19: Exploración de Abingdon

"           20: Después de explorar Wenman y Culpepper, parte hacia el O.

(120) Vease  la Bibliografía.— La más conocida traducción al francés, fus hecha por Ed. Barbier: "Voyage d'un Naturaliste autour du monde fait á bord du navine  "Le Beagle" de 1831 á 1836", París, 1875— Darwin  comiemza  a tratar de Galápagos en el capítulo XVII, página 398.— La segunda edición de esta traducción francesa se hizo en  París en 1883. En la célebre obra "Origen de las Especies por medio de la selección natural" etc., trata de Galápagos en el capítulo XIII. De este libro se han hecho muchas ediciones en diferentes lenguas.

El Diario y Observaciones de Darwin se publicó en 1839, como tercer tomo de "Narrativo of the Surveying Voyages of Her Majesty's Ships Adventure and Beagle between the years 1826-1836", obra ésta del Capitán Fitz-Roy. Este tercer volumen tuvo éxito extraordinario, y el editor, Colburm de Londres, hizo una segunda edición de sólo la parte escrita por Darwin con el título "Diario de las investigaciones sobre Historia Natural y Geología" .etc.— En el Boletín del Ministerio de 00. PP. del Ecuador, publicó Jonas Guerrero la traducción de la obra de Darwin "Mi viaje alrededor del Mundo".

(121) Carlos R. Darwin: Origen de las Especies por  medio  de la Selección Natural.— Traducción  de A. López White, Tomo III, pág. 164; Valencia

(122) Op. cit. pp. 166-167.

TEXTO DE LA  PLACA DEL MONUMENTO.

Charles Darwin

Ianded on the Galapagos Islands in 1835 and his studies of the distribution of animals and plants thereon led him for the first time to consider the problem of organic evolution in thought on this subject which has since taken place - Erected September 17 th 1935 by the members of the Darwin Memorial Expedition. Victor Wolgang von Hagen Alexander R Brown III Christine Inez Brooks Christine Inez von Hagen, Dard Hunter.

 

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