"El Capitán de Navío Rafael Andrade fue un marino maestro de marinos, entregó sus conocimientos a sus colegas navales sin esperar recompensas. Investigador infatigable, virtud que lo condujo a la invención del compás controlador, aparato que consiste en controlar automáticamente el desvío de los buques en la navegación, éste fue patentado en Francia, Inglaterra, Canadá y EE.UU., su aplicación fue bien aceptada en todo el mundo.Esta invención fue gran novedad en la época por la seguridad que ofrecía a la navegación, tal es así, que fue publicada en todos los periódicos del país y en diarios y revistas del extranjero.En 1917 un diario guayaquileño publica lo siguiente: "El señor Capitán de Navío Rafael Andrade con la constancia que le caracteriza ha logrado dar feliz término a los ensayos que desde hace tiempo viene efectuando para perfeccionar un aparato de su invención, destinado a indicar las variaciones del rumbo que por un descuido del Oficial guardiero, pudieren ocurrir en un buque, exponiéndolo a una pérdida segura."Sabido es que el Capitán de un buque da cada cierto número de horas el rumbo que debe llevar el buque, rumbo que el Oficial debe cuidar, desde el puente, a fin de que no varíe; pero como pudiera haber un descuido, es indispensable que el Capitán al retirarse a su camarote lo haga en la seguridad de que una variación peligrosa sea conocida por él. Esto se ha logrado con el magnífico invento del Capitán Andrade. quien después de haber hecho una demostración práctica a los Capitanes de los vapores "Perú", "Jalisco" y "Acajutla", de quienes conserva satisfactorios certificados, hizo el día de ayer una prueba ante las autoridades, jefes, ingenieros y oficiales de la Armada y algunas personas particulares; y esta nueva prueba efectuada a bordo del guardacostas "Patria", en marcha entre el norte y el sur, dio los más satisfactorios resultados, por lo cual el Capitán Andrade, recibió calurosas felicitaciones."Ahora toca al Supremo Gobierno hacer patentar al Indicador en referencia y dar toda clase de facilidades al distinguido Oficial naval".El diario porteño "El Guante" con fecha 16 de octubre de 1917 da noticias al respecto:"En el vapor del norte, sigue hoy viaje con destino a Nueva York, el prestigioso Jefe de la Armada, Capitán de Navio Rafael Andrade, con el objeto de patentar su invento denominado Indicador de Rumbo o Anunciador de Variación de Rumbo, cuya importancia ha sido apreciada ya y declarada por personas competentes quienes han dictaminado: Que disminuye el peligro de tantos desastres que ocurre en la navegación por descuido."El Supremo Gobierno, haciéndole justicia, ha concedido al señor Andrade las facilidades necesarias para efectuar su viaje recomendándolo a nuestro Cónsul en Nueva York. También el señor Ministro de los EE.UU., honorable señor Chas Hartman, lo ha recomendado oficialmente al Secretario de Estado, honorable señor Lansing."Lleva consigo el señor Andrade, un segundo invento consistente en un buquecito modelo de construcción especial, que acusa mucha pericia y laboriosidad. Tiene su máquina motriz y todas las reparticiones de un buque grande y secciones perfectamente acondicionadas que funcionan por medio de electricidad".Una vez en los Estados Unidos, realizó los trámites para conseguir la patente, logrado ésto, hizo arreglos para que su invento sea adoptado por el "Shipping Board".A este respecto informa la prensa de Nueva York de la siguiente manera:"Invento de un ecuatoriano, el señor Rafael Andrade Lalama, Inspector General y Consultor Técnico del Ministerio de Guerra y Marina del Ecuador, se encuentra en Nueva York y ha venido a trabajar en asuntos relacionados con un invento suyo, que ha sido adoptado por el "Shipping Board" de los Estados Unidos. Se trata de un aparato para controlar la marcha de los buques."El invento mío, dice el señor Andrade, a un representante de este diario, ha sido el resultado de la necesidad de controlar de una manera más segura el rumbo de los barcos. La construcción es muy sencilla: Es un compás seco, con un par de agujas en las extremidades de un diámetro movible. Dentro del espacio comprendido entre las . agujas fijas están los extremos de una barra que gira con la brújula y que no puede salir del campo comprendido entre las agujas sin hacer sonar una campana."El espacio ocupado por el compás es sólo 13x13x10 pulgadas y debe ser construido de una manera muy sólida y compacta, obra eléctricamente y está alumbrado de la misma manera, pudiéndose conectar con la corriente del barco o con baterías si el buque es velero."El equipo eléctrico del aparato ha sido aplicado de tal manera que en nada afecta a los magnetos y por consiguiente puede ser usado, si es necesario, como un compás común."Este aparato ofrece dos grandes ventajas a la navegación: la primera es que el Capitán del buque obtiene automáticamente en todo momento y en todas circunstancias la información de si el buque va o no en la ruta señalada."La segunda es que ofrece a los propietarios de buques, mayor seguridad para sus propiedades y les economiza tiempo y carbón. El hecho de que el buque conserve la ruta que se le asigna, elimina los constantes zig zags que suelen hacer en su rumbo ocasionados por negligencia o inexperiencia de los Oficiales o de los timoneles."El compás debe ser instalado en el camarote del Capitán de una manera segura, en un puesto conveniente y conectado por medio de un timbre, eléctrico con el camarote o mejor con el lugar de acción de los timoneles."Mi invención, naturalmente constituye una grande ayuda para los directores de buques, especialmente en las noches obscuras y en los días de neblina, porque inmediatamente que el buque se desvía de rumbo, una campana eléctrica le avisa al Capitán esa desviación. Además constituye una gran ventaja la comodidad de no estar observando continuamente si el buque va en ruta o fuera de ella."Mi invento lo concebí desde hace tres años y desde entonces había pensado en venir a obtener patente y generalizar su uso."Después de haber conferenciado con importantes hombres de ciencia hice las diligencias para conseguir la patente y después de esto me dirigí al "Shipping Board" de los Estados Unidos con el fin de ofrecerle mi aparato. Después del informe del técnico fue éste adoptado por el "Shipping Board".Otro diario de la localidad publica un extenso artículo que entre otras cosas manifiesta lo siguiente:"En los comienzos de la administración anterior se habló muy a la ligera, de que el Capitán de Navio señor Rafael Andrade L., había inventado un aparato náutico, por medio del que se obtenía perfecta seguridad en la marcha del buque; mejor dicho, en el rumbo seguido por éste, controlado de manera automática, segura y eficaz."Últimamente, luego de su viaje a los Estados Unidos, hemos tenido la gratísima sorpresa de ver que el distinguido compatriota ha laborado con tesón para que su invento "Tell-Tale Compás", como se llamó en los Estados Unidos, sea conocido y aceptado como útil y conveniente, desde luego, después de largas experiencias y demostraciones, como las que se acostumbran en los Estados Unidos, para que no se dude de la utilidad de un invento."Ha triunfado pues, el Comandante Andrade, su "Tell-Tale Compás" es un instrumento que lo solicitan las grandes compañías navieras, para instalarlo en sus buques, donde presta inestimables servicios."Este momento tuvo tanta repercusión que prestigiosas publicaciones como "The Nautical Gazette", "The Rudder", y otras, manifiestan que el indicado aparato que se lo conoce como el "Centinela de los buques", tiene por objeto controlar eléctrica y automáticamente el rumbo de éstos, de manera que, a la más pequeña desviación, da la voz de alarma, haciendo sonar un timbre que puede estar lejos del aparato y que generalmente se instala en el camarote del Capitán. Es como la brújula de marear, no está sujeta a error alguno"."The Nautical Board of Marine" encargó al Capitán F. C. Coxon, que estudiara el compás y dijo en su informe:"Este aviso de seguridad debería fijarse en todos los buques y formar entre las cuatro "eles": lead, log, lights and lookout, que conocen todos los marinos".El Departamento de Comercio de Washington, "Steamboat Inspection Service", en comunicación dirigida al Comandante Rafael Andrade le dice en uno de sus párrafos:"La oficina aprovecha la oportunidad para agradecerle por haber exhibido el "Tell-Tale Compás", que fue parte muy interesante de la Exposición Nacional de Marina, celebrada en el "Grand Central Palace" de Nueva York, de abril 12 a 17 de 1920".El Capitán de Navío Rafael Andrade Lalama, había contraído matrimonio con la apreciada y distinguida damita Amada Zabala Vivar, con quien formó una numerosa y prestigiosa familia, procreando seis hijos, a los que dio como nombre: Rafael Antonio, Emperatriz Amada, Isabel Victoria, Ketty Alicia, Wilson José y Víctor Elías Andrade Zabala. Distinguidos ciudadanos de hoy, considerados grandemente en nuestra sociedad.El Comandante Andrade que había retomado el 1ro. de octubre de 1921, una vez terminada su comisión en Nueva York, se reincorporó al crucero "Cotopaxi" como Comandante del mismo y su primera tarea fue la reparación de esta unidad que tanto servicio había prestado hasta la fecha a la Marina de Guerra y es así que la revista "El Ejército Nacional", publica lo siguiente al respecto:"El lanzamiento del "Cotopaxi".— Cuando al ya viejo y lleno de merecimientos, crucero "Cotopaxi", de nuestra pequeña Armada, parecía que le llegaba la hora de conservarse únicamente, en las páginas de la historia de la Marina ecuatoriana, que, muchas veces se llenó de gloria; reparado totalmente, gracias a las gestiones del Gobierno, a la capacidad técnica de nuestros compatriotas y a la iniciativa nacional, que ha de esforzarse por bastarse a sí misma, fue nuevamente, echado al agua, con las solemnidades de estilo, realzadas por la presencia del señor Presidente de la República, Dr. don José Luis Tamayo, a quien, en verdad se le debe el que el viejo buque prolongue su existencia y siga prestando sus servicios a la patria, como celoso guardián de las inmensas costas ecuatorianas. El "Cotopaxi", éste nuestro querido testigo de un mundo de heroicidades del valor ecuatoriano, seguirá, pues, siendo el avanzado centinela nacional, como que con él estuviera vinculada la suerte de la patria. Y si este nuestro crucero, que evoca tantos y tantos recuerdos y que ha prestado tantos y tantos servicios, ufano con flamear en sus mástiles la bandera tricolor, emblema sagrado de todos los martirios y de todas las grandezas de la patria, fuese capaz de sentimientos, él diría de nuestros marinos que son dignos de la gloria que ellos sabrán velar por la integridad nacional, que ellos vertirán su sangre generosa para mezclarla con las ondas de sus propios mares, que ellos serán el antemural del honor de defensa patria."Y qué momento aquél, en que el actual Primer Magistrado, rompiendo la clásica botella de champaña, lo lanza al agua del caudaloso Guayas; la muchedumbre apiñada en el Malecón prorrumpe en gritos de alegría y de fervor patriótico: el viejo buque surcará otra vez las aguas nacionales, sin darse por vencido por la acción del tiempo y del servicio."Y ahora, cuan merecedores de loa son aquellos marinos que lo han salvado del olvido, dándole nueva vida. Reciban ellos nuestra sincera felicitación, que para el señor Coronel don Rafael Andrade L., no tenemos sino palabras de verdadero aliento, pues, él ha secundado con éxito notable los esfuerzos del Gobierno, hasta que las esperanzas nacionales hasta convertido en hermosa realidad."Y había razón para confiar en la competencia profesional de este distinguido compatriota, que "amaba el mar desde su tierna infancia", pues desde el principio, no desesperó de salvar a la vieja nave y a ello dedicó sus esfuerzos, contando con el auxilio no escatimado un sólo instante del Supremo Gobierno."Nuestros lectores saben perfectamente que el señor Coronel Andrade, desde el principio de su carrera, rindió palmarias pruebas de su hombría de bien, de su espíritu organizado, de su rectitud de intenciones, de su amor al cumplimiento del deber, condiciones que lo han elevado al cargo de Capitán de Navio. El que hizo importantes estudios hidrográficos en la región oriental, estudió los últimos inventos navales puestos en práctica durante la última guerra, fue el inventor de un compás que controla automáticamente cualquier desvío en el rumbo señalado a un buque durante la navegación, invento patentado en los Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Canadá, con los mejores inventos."También, desde las columnas de esta, revista que pronunciará siempre frases de justicia, felicitamos a los señores Tenientes de Fragata don Carlos G. Ibáñez y don Víctor L. Vicuña; Alférez de Navio don Teodoro Moran y a los Ingenieros Primero, Segundo y Tercero del "Cotopaxi", señores Tomás Landaverea, don Mateo I. García A., y don Luis E. Jarrín, respectivamente, como al personal de marinería y de obreros que han contribuido en este triunfo del esfuerzo nacional."Como dato importante y que revela la economía hecha en la completa reparación del "Cotopaxi", queremos dar a nuestros lectores, tomándolos del informe de guerra presentado a la Nación en este año, por el señor don Octavio G. Ycaza, Ministro de Guerra y Marina los siguientes datos: En los trabajos efectuados en el "Cotopaxi" se han empleado 307 días hábiles, pago de jornales $ 30.641,52 al contratista, por concepto de parrillaje y varada $ 12.660 y por razón del 10% sobre el pago de jornales $ 3.064,04". (47)Otro de los trabajos realizados por don Rafael Andrade, fue la figuración en relieve de nuestras costas, con los servicios nuevos de faros A.G.A. y la presentación del Archipiélago de Colón, todo en rigurosa escala.Este trabajo fue muy estimado por los navegantes y premiado con una "Mención Honrosa" el 26 de octubre de 1922, por el "Comité de Exposición Nacional de Artes e Industrias del Centenario". En esta misma fecha, el mismo comité le confirió "El Gran Premio y Medalla de Oro" por su "Compás Controlador", según dictamen del jurado que examinó los objetos presentados.En el año de 1922, siendo Presidente de la República el Dr. Luis Tamayo, el país afrontó problemas económicos muy serios, como ser la devaluación del dólar, el mismo que anterior a la ley moratoria se lo adquiría a 2 sucres, poco a poco había ido subiendo hasta que en 1922 ya alcanzaba a 3,20 sucres. Lo que trajo consigo graves situaciones políticas y laborales. Es así que sorteando todas estas dificultades, en mayo del mencionado año se restablece la Escuela Naval a bordo del crucero "Cotopaxi", bajo la dirección disciplinaria del Capitán de Navio Rafael Andrade Lalama, Inspector General de la Armada y Comandante del mencionado buque.A bordo de esta unidad iniciaron sus estudios navales distinguidos futuros Oficiales como ser los Cadetes: Rafael Moran Valverde, que ingresó como Cadete el 2 de mayo de 1924, inmortalizando el nombre de la Armada en el "combate de Jambelí" el 25 de julio de 1941, en este mismo buque, rebautizado como cañonero "Calderón"; Moisés Monteverde Granados que llegó a Capitán de Corbeta; U. Cervantes G. a igual grado; y Carlos Panchana Sotomayor quien se retiró de Teniente de Navio; todos ellos graduados en el año de 1927. Así también Carlos Miño Padrón que se retiró de Capitán de Corbeta y perteneció a una promoción anterior a la de los Oficiales antes nombrados.El 7 de julio de 1925 el Capitán de Navío Rafael Andrade, se retira del servicio, después de 31 años en la noble institución, dedicándose a sus asuntos particulares. Falleció el 5 de junio de 1932, con la conciencia en alto, seguro de haber cumplido con la sociedad, y en especial con la Armada y la patria, pues él fue un aguerrido ciudadano y un marino maestro de marinos."TNNV-UN Mariano Sanchez Bravo. |