
| "A raíz de la muerte de Francisco Pizarro (1541), su hermano Gonzalo se rebeló contra la Corona. Los vecinos leales al rey (por eso el título de "Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de Guayaquil), dirigidos por el capitán Francisco de Olmos, el 6 de abril de 1547, ajusticiaron al pizarrista y teniente de gobernador Manuel de Estacio. Temiendo retaliaciones construyeron grandes balsas, y, encabezados por los capitanes Olmos, Rodrigo Vargas de Guzmán y Toribio de Castro, 140 personas con su menaje cruzaron el río Amay. Y, el 25 de julio de 1547, día del apóstol Santiago patrono de la ciudad, atracaron en Las Peñas y asentaron la ciudad en la unión cimera de los cerros que hoy se conocen como Santa Ana y del Carmen." José Antonio Gómez Iturralde
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| Típica calle del Área regenerada del Cerro Santa Ana. |

| Vista hacia la ciudad desde un tramo del Cerro Madre. |

| Paz, sosiego, meditación son los sentimientos que embargan el verde del trópico. |

| Dentro de la glorieta contemplo la naturaleza, los juegos de los niños y una población todavía quieta en esta fresca mañana. |

| Es que el río no deja de extasiarme, siempre esta ahí es estático a pesar que sus aguas cambian a cada instante, la permanencia y el movimiento en perfecto equilibrio. Nada cambia y todo cambia. |

| Las Armas que defendieron la Patria y que heroicos soldados las usaron para defender la dignidad de la Ciudad y de la Nación. Gloria a las Armas del Ecuador. |

| La tradición marinera se mantiene y se sostiene a pesar del tiempo y del espacio. Los guayaquileños cuando lo desean levantan las anclas y se dispersan por el mundo. Esa es nuestra identidad, emparentados como estamos con los balseros de la Cultura Manteño-Huancavilca. |

| Los Guayaquileños ayer como hoy, debemos estar siempre vigilantes contra quienes afecten el desarrollo económico y social de un pueblo pacífico y trabajador. |

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Agua, amor y vidafuerza natural inundaste mi soledad.
Foto y Texto Editor |
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