Cerro Santa Ana


Cerro Santa Ana.

Recorrido  Histórico y recreativo  en  secuencia  tal como tomé las fotos el día 18 de Septiembre del 2004, dentro  del Área Denominada Cerro Santa Ana.

"A raíz de la muerte de Francisco Pizarro (1541), su hermano Gonzalo se rebeló contra la Corona. Los vecinos leales al rey (por eso el título de "Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de Guayaquil), dirigidos por el capitán Francisco de Olmos, el 6 de abril de 1547, ajusticiaron al pizarrista y teniente de gobernador Manuel de Estacio. Temiendo retaliaciones construyeron grandes balsas, y, encabezados por los capitanes Olmos, Rodrigo Vargas de Guzmán y Toribio de Castro, 140 personas con su menaje cruzaron el río Amay. Y, el 25 de julio de 1547, día del apóstol Santiago patrono de la ciudad, atracaron en Las Peñas y asentaron la ciudad en la unión cimera de los cerros que hoy se conocen como Santa Ana y del Carmen." José Antonio Gómez Iturralde 

 Diego Noboa y Arteta  en la Historia.

 

"Cumpliendo el convenio de "La Florida," se reúne en Quito la Segunda Convención; Diego de Noboa y Arteta es nombrado Presidente Interino. Roca y Elizalde son desterrados de inmediato. La Segunda Convención regresa el orden legislativo a un sistema unicameral.

1851  Feb. 26 - Diego de Noboa y Arteta, elegido por la Convención Nacional, asume el poder como Presidente de la República. El cargo de Vicepresidente fue abolido en la Constitución de 1851" Alfredo Tinajero Cevallos y Amparo Barba González 

Vista del Primer tramo de la Escalinata al Faro.

 

 

Área Recreativa con fondo el río Guayas-

 

Monumento a  la Memoria Histórica del asentamiento definitivo de la ciudad por parte de los conquistadores españoles. Revise  Fundación de  la ciudad de Santiago de  Guayaquil. ((Agosto de 1534)

 

 

 

Típica calle del Área regenerada del Cerro Santa Ana.

 

 

 

 

 

Vista hacia la ciudad desde un tramo del Cerro Madre.

Paz, sosiego, meditación son los sentimientos que embargan  el verde del trópico. 

Dentro de la glorieta contemplo la naturaleza, los juegos de los niños y una población todavía quieta en esta fresca mañana.

Es que el río no deja de extasiarme, siempre esta ahí  es estático a pesar que sus aguas cambian a cada instante, la permanencia y el movimiento en perfecto equilibrio. Nada cambia y todo cambia. 

Las Armas que defendieron la Patria y que heroicos soldados las usaron para defender la dignidad  de la Ciudad y de la Nación. Gloria a las Armas del Ecuador.

La tradición marinera se mantiene y se sostiene a pesar del tiempo y del espacio. Los guayaquileños cuando lo desean levantan las anclas y se dispersan por el mundo. Esa es nuestra identidad, emparentados como estamos con los balseros de la Cultura   Manteño-Huancavilca.

 

Los Guayaquileños ayer como hoy, debemos estar siempre vigilantes contra quienes afecten el desarrollo económico y social de un pueblo pacífico y trabajador.

Agua,  amor  y vida

fuerza natural 

inundaste mi soledad.

Foto y Texto  Editor

   La Cumbre del Cerro Santa.


Volver Atrás