Monumento a Eloy Alfaro


Discurso del Presidente Alfredo Palacio

en la reinauguración del monumento a Eloy Alfaro

Sábado, 6 de enero de 2007

Ni la hoguera bárbara, ni la jaula de cemento, que se le quiso imponer al siglo anterior y al siglo inmediato pasado, pudieron aprisionar los ideales de la revolución liberal, el espíritu libertario y libérrimo de Eloy Alfaro, en su consecución de transformar la historia y proyectar nuestro pueblo hacia la modernidad, hacia la institucionalidad, hacia la vigencia de los derechos humanos y democráticos de las Naciones, partiendo desde su pueblo el Ecuador, radiando todo su espíritu de libertad,  de libre pensamiento, de justicia de igualdad hacia todo el continente.

Hoy lo hemos liberado de la prisión de cemento, aquí tenemos a Alfaro raudo, libre, volando hacia el espacio abierto e infinito, como él lo proclamó.

Hoy las nuevas generaciones, tiene una idea clara de lo que tiene que ser el siglo XXI, ir con el pueblo, con las montoneras, con las ideas de libertad y de igualdad a conquistar definitivamente todos los poderes para el pueblo, toda la riqueza nacional, para el pueblo, todo el petróleo todas las aguas, toda la minería, toda la dignidad y toda la soberanía que están en nuestras fronteras a quien le pertenece; por lo que él lucho, para el pueblo, para la salud, para la educación, para la inversión social, para las libertades fundamentales por las que él entregó su vida.

Hoy tenemos a ese Alfaro vivo. Esas ideas de libertad claras y expuestas al mundo, al que circula a través de esta zona, al que nos visita, están aquí representadas las ideas de libertad del mundo entero.

Yo tuve el enorme privilegio y la suerte de crecer muy de cerca de valores humanos, de causas  de la historia que son las causas de la Patria, viví cerca de artistas  que es la mejor forma  que tiene el pueblo para expresar su pasado y para poder proyectarse hacia el futuro; crecí amando la historia nacional, crecí amando a Alfaro.

Para iniciar el monumento asistí siendo un niño que pasaba a la adolescencia, asistí a los profundos estudios que hacía mi padre de la historia, para saber como debía que representar a la historia Patria, y hacia donde debía ir. Sus conversaciones con amigos escritores, con arquitectos, por supuesto con Rafael Rivas, sus colegas de Bellas Artes, como darle a la historia, a su dinámica, darle volumen, darle movimiento, darle contenido, darle la proyección escultórica que hoy tiene.

Como proyectar una transformación cultural, que es lo que representa Alfaro una profunda transformación del sentir que tenían los ecuatorianos en liberarse de complejos el insurgir y poder hacer esa historia insurgente y transformadora y convertirla en un monumento insurgente que eso es el monumento Eloy Alfaro, y todos nos sentimos identificados con él.

Finalmente, frente a todas esas fuerzas oscurantistas, que siempre se opusieron, para el brillo de Eloy Alfaro, que se oponen,  a que reconozcamos a ese otro padre de todos nosotros que es Simón Bolívar.  Las fuerzas   oscurantistas tuvieron que ceder, porque triunfo la razón, la justicia, la historia, el arte, el intelecto humano, el libre pensamiento y gracias a eso hoy tenemos aquí a Eloy Alfaro representándonos a todos; representando nuestras claras ideas de la libertad.

Debo agradecer a quienes lo hicieron posible: Patrimonio Cultural, Iván Armendáriz. Debo agradecer a los 16 escultores colegas de mi padre, debo agradecer al señor Gobernador, al Alcalde, y a todas las fuerzas progresistas  que saben que el destino de la Patria está en la construcción de su futuro a base de lo mejor de nuestra historia y aquí está lo mejor de la historia.

Les decía que crecí amando a Eloy Alfaro, ayudando a mi padre a buscar la cita adecuada en libro de historia para que él pudiera plasmar sus ideas. Me sentí su compañero, crecía y era un adolescente. Mi papá tenía mucha imaginación, mucha creatividad para los movimientos de masas, no tenía una fundición para el monumento a Alfaro;  le compró a su hermano Daniel Elías la fundición, y lo acompañé hasta Portovelo y Loja para traer la fundición. Necesitamos petróleo, diesel, fundir bronce incandescente en crisoles, ponerlos en los moldes de hierro que él había construido a partir del barro.

Enorme trabajo. ¡Con qué esfuerzo, con qué amor, con qué dedicación!;  era el trabajo del hombre, era el trabajo del Ecuador, era concretar las aspiraciones, los ideales que a veces sentimos que se debilitan, pero sentimos que se fortalecen cuando recordamos a Alfaro, cuando lo miramos raudo, abierto hacia el espacio infinito y no encerrado, encapsulado en una jaula donde las fuerzas oscurantistas reaccionarias siempre lo han querido tener; o convertido en cenizas o encapsulado en jaulas; allí está Alfaro.

En alguna ocasión siendo Vicepresidente de la República, me quedé encargado del poder pocos días u horas. En esas horas aproveché, para emitir un Decreto y declarar a Eloy Alfaro Héroe Nacional. Alfaro es nuestro héroe. Luego medios de comunicación ecuatorianos hicieron una encuesta y el Ecuador votó por el mejor ecuatoriano de todos los tiempos, eso es lo que representa Alfaro en esta ciudad que a su vez reúne, conjuga, proyecta hacia el futuro las ideas de libertad en todos los campos de la actividad humana.

Guayaquil es la esencia del libre pensamiento, es la esencia de la libertad, es la esencia de las libertades fundamentales. De aquí parte Alfaro,  de aquí se mueve hacia arriba trepidantemente el ferrocarril símbolo del progreso, símbolo de la libertad, símbolo de la unidad nacional, símbolo del comercio, de la unión de los pueblos, de estar abierto al mundo entero, como era Alfaro amigos, de su categoría en todo el continente, abierto al mundo.

Ese libre pensador que hoy nosotros perennizamos en el bronce de mi padre, en la piedra más dura y perdurable que la palabra. Aquí está Alfaro, aquí está la libertad y todos nosotros presentes para prometer hacia el futuro que nunca desmayaremos en la lucha por la libertad. Él dio la vida. Nosotros estaremos dispuestos a hacerlo.

¡Bienvenidos sean,  felicidades para todos ustedes!

¡ Hoy día es un día de fiesta y es un día de fiesta de banderas, banderas de la tricolor y las banderas rojas  de Alfaro  enarbolemos las banderas y gritemos por la libertad!.

Señoras y Señores.         

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