Porque alguien decretó la guerraen un descuido de la primavera.Porque se adueñaron de la vidafuriosos propietarios de la muerte. Porque justificaron sus derrotasA cambio de un reparto silencioso.Porque echaron a rodar este planetasobre los polos de la sangre humilde.Porque después de todo lo que ocurreun niño nos llega desde siglos.Y entonces la voz se nos levantaa defender la luz que se nos niega. Y se inicia el fulgor de los amantesque sostienen la paz del universo.La paz que dialoga con los niñosen el ancho parque de los sentimientos.Amo esa paz que viene silbandoentre los remolinos de la infancia.Amo esa paz que no se escondepara decir su voz en la batalla. La paz que viene de los pueblosy vuelve generosa sus fronteras.Amo la paz del tiempo humanizadoque siembra sus vocales solidarias. El nuevo amanecer, los nuevos árbolesy en equilibrio con las voces, nuevas.Amo esa paz que es plenitud y estallaen el corazón de todos los humanos. Amo la paz que sube desde el vientrey se abre como flor de nueve meses.La paz que nace y enseña a bien nacer:la del niño creciendo en su ternura. Othón Muñoz
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