Don  Pedro Franco Dávila.

Nacido en Guayaquil ( Ecuador) el 21 de Marzo de 1711.

¿Por qué recordar a Don Franco Dávila?
El mérito más trascendente crear, la Colección de Historia Natural. La importancia didáctica para la educación fue reconocida por el Rey Carlos III,  permitiendo ponerla al servicio público; ahora nadie niega la necesidad de vincular los museos con los niveles iniciales de la educación.

Davila

Don Pedro Franco Dávila Zona Norte. Malecón 2000

4 de Noviembre de 1776, se inaugura el Real Gabinete de Historia Natural de Madrid.

Don Pedro Franco Dávila inició con su extensa colección el Real Gabinete de Historia Natural de Madrid y fue su primer Director.

Este museo en 1815 cambio de nombre a Real Museo de Ciencias Naturales y desde 1913,   se denomina: Museo Nacional de Ciencias Naturales.  La inscripción latina  recuerda  la creación de esta Institución Científica y Cultural.

Carolus III Rex         

Naturam et artem sub uno tecto 

in publicam utilitatem consociavit.

Annus  MDCCLXXIV

El Rey Don Carlos III 

Unió bajo un mismo techo a las Ciencias Naturales y las Artes para utilidad  pública.    

Año de 1774

El Rey Carlos III  Resolvió comprar la colección -que inició particularmente en París-  de Don Pedro  Franco Dávila  el  17 de Octubre de 1771. Siendo la muestra de gran importancia  cualitativa como cuantitativa,  merece atención la parte Paleontológica principalmente  de invertebrados y de vegetales fósiles.

Otro de los aportes de Don Pedro Franco Dávila, fue la "Instrucción  Hecha por orden del Rey para la recolección de las "Producciones  curiosas de la naturaleza", destinadas al Real Gabinete de Historia Natural de Madrid" . Esta Instrucción no era otra cosa una orden del Rey para que los virreyes, gobernadores, corregidores, alcaldes mayores e intendentes de provincias en todos los dominios puedan hacer, escoger, preparar y enviar a Madrid todas las producciones curiosas  de Naturaleza que se encontraran en las tierras y distritos para ser exhibidas en el Real Gabinete de Historia Natural para beneficio e instrucción pública.

El aporte de don Pedro Franco Dávila, fue reconocido por los hombres de Ciencia, porque nuestro ilustre compatriota, fue nombrado Académico por el Rey Federico de Prusia por pedido de los miembros de la Academia de Berlín, el 8 de Septiembre de 1767,  perteneció a la Academia de Historia de Madrid,  correspondiente a las Ciencias Naturales y luego fue nombrado Miembro de número de la Real Sociedad de Londres, el 6 de Junio de 1776.

Es natural que los españoles digan que fue español, porque nació dentro del imperio, pero nosotros los ecuatorianos decimos que fue guayaquileño y gloria para el Ecuador,  ejemplo para los hombres de ciencia, un hombre que vivió para el progreso de la Ciencia, la ciudad de Guayaquil, lo recuerda con el nombre de una calle.


Este es el pequeño recuento sobre la participación de Franco Dávila en la creación del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Don Pedro Franco  Dávila.

"Los fondos iniciales del Real Gabinete de Historia Natural consistían en las excelentes colecciones y biblioteca propiedad de Pedro Franco Dávila, comerciante español natural de Guayaquil y residente en París, que los cedió a la Corona española, con la mediación del ilustrado fraile agustino Enrique Flórez y el ministro Marqués de Grimaldi, en 1771. Pedro F. Dávila fue nombrado Director. Su colección contenía miles de piezas de minerales, algas, plantas, animales de todas clases, cálculos y piedras bezoares de origen fisiológico, utensilios y armas de diversas culturas y edades; y objetos artísticos de porcelana, cristal y minerales preciosos de todos los continentes; bronces antiguos, esculturas, medallas y lápidas; cuadros de pintores célebres de varias escuelas y países, miniaturas, dibujos, acuarelas, esmaltes.

El Gabinete fue instalado en el edificio de calle Alcalá, nº 13, compartido con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en 1773, y abierto al público, como museo, en 1776, en Madrid.

Academia de San Fernando

Pronto aumentaron las colecciones con lavas del Vesubio, el meteorito de Sena (Huesca), objetos preciosos y alhajas donados por la Casa Real, el primer tesoro arqueológico de Alcudia, maderas, mármoles y minerales de diversas regiones españolas; también plantas, semillas, metales preciosos, conchas y objetos de las Américas y del Extremo Oriente, además de ejemplares de animales disecados conforme a una instrucción regia dictada por el propio Dávila. Este reseñaba a fines de 1785 los miles de dibujos, grabados, láminas y algunos libros comprados, según su demanda y por orden del Ministro Floridablanca, en la subasta de Gabinete J. le Franc Van Berkhey en Amsterdam, a comienzos del año.

Dávila muere en 1786."  Fuente :Museo Nacional de Ciencias Naturales. (España)

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Ejemplar datado más antiguo de la colección, 1790. Esqueleto de Sargo con las vísceras reproducidas en cera

Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Madrid, España

 

Gliptodonte    Museo de La Plata

El Interés que generó la colección del Gabinete de Historia Natural de Madrid llegó   hasta Argentina donde se logró  "El primer descubrimiento de restos de un gliptodonte -pariente de los armadillos provisto de un grueso caparazón rígido- lo realizó el jesuita inglés Thomas Falkner en 1760, a orillas del río Carcarañá, en la provincia de Santa Fe. En 1787, el fraile dominico Manuel Torres desenterró de las barrancas del río Luján los restos óseos de un megaterio, un gigantesco animal extinguido emparentado con los perezosos. Obtenido el apoyo para la gestión respectiva del virrey marqués de Loreto, el esqueleto fue remitido a España, con una extensa nota del virrey, el 2 de marzo de 1788.

Fue tal el interés que despertó este enorme esqueleto de cerca de cinco metros de largo, que el rey Carlos III reclamó el envío de un ejemplar vivo, o en su defecto desecado y relleno de paja. Reconstruido en el Real Gabinete de Historia Natural de Madrid, el fósil fue estudiado por el naturalista francés Georges Cuvier en 1796. De esta forma, el Megatherium americanum -como denominó Cuvier a este gigante de las pampas- se convirtió en el primer vertebrado fósil del Nuevo Mundo conocido por la ciencia. El esqueleto de este megaterio se conserva actualmente en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, siendo el primer vertebrado fósil montado para fines de exhibición." 1


1 Volumen 9- No 53- Julio/Agosto 1999 Ciencia Hoy. Revista de divulgación y Tecnológica de la Asociación Ciencia Hoy.

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