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Extracto: Disparar al pueblo, acción  nefasta para el historial de quienes lo ordenaron y ejecutaron oprobio eterno a ellos. Loor a quienes participaron en el despertar de la conciencia proletaria del pueblo, héroes verdaderos de las luchas por la reivindicación postergada

Acontecimientos del 15 de Noviembres de 1922

 

                        

Tres visiones sobre los acontecimientos del 15 de noviembre de 1922, porque todos tenemos el derecho de interpretar la realidad./h4>

1922

 

  Relato sobre el 15 de noviembre de 1922  Fragmento de la  "Cruces sobre el agua" 

"Gabriel, de un salto en que la espada le tintineó en la bota, se irguió delante de los fusiles. Su corazón extendía las garras. Clavando sus ojos en los ojos de los rasos, rugió, con el acento con que los tambores tocan prevención:

-¡Ecuatorianos, no tiremos contra ecuatorianos!

Nació un silencio como el que sigue al estallar de una granada. Gabriel echó atrás la cabeza. La gorra le brincó, derramándole los cabellos. Sonreía dominador. Alzó la mano abierta.

-¡Pendejo! -gruñó el oficial del pelotón.

El tiro de pistola zumbó apenas un chasquido de bejucazo. No irrumpía mancha en el pecho del uniforme azul oscuro. Pero, al caer Gabriel, doblándosele las rodillas, en su boca varonil, que se hacía más amplia y como luminosa al palidecer, se notaba que sonreía a la muerte.

-¡Fuego!

Trescientos desarrapados jadeantes, de rostros de ladrillo y actitudes de perros apaleados, a treinta pasos, recibieron la descarga. Una mujer de manta raída y arrugada frente, sonrosada y sudorosa, quizás había visto y comprendido a Gabriel. Levantó como el la mano. Herida pero no sintiéndolo, derrumbándose, arrojó su grito, cuyo final se ahogó en sangriento vómito:   

           -¡Viva el Marañón a favor del pueblo! " 1

Gallegos Lara.  (Biografía)


Relato sobre el 15 de noviembre de 1922 Fragmento "El Poder Político en el Ecuador".

1922

Foto: Archivo Histórico


"Sólo hay un caso en que esta lucha económica adquiere algunas características de una lucha política, cuando en la revuelta popular del 15 de noviembre de 1922 se plantean algunos problemas globales de la sociedad aunque sin cuestionar el sistema mismo. Este movimiento se inicia con la protesta de los trabajadores del ferrocarril, electricidad, agua potable, cervecería y astilleros de Guayaquil, por las condiciones de trabajo y por los bajos salarios. La crisis económica causada por devaluaciones monetarias y el aumento de los precios, hace que este movimiento sindical encabezado por la Confederación Obrera del Guayas englobe a artesanos, empleados, subempleados y a profesionales con lo que se inicia una masiva movilización popular que culmina con la matanza del 15 de noviembre ejecutada por las fuerzas policiales del Gobierno. En esta lucha política, a las reivindicaciones propiamente laborales el pueblo suma el planteamiento de los problemas más generales de la sociedad y el cuestionamiento de la política económica gubernamental orientada a favorecer a pocos y a perjudicar a muchos.ont size="1">129 " 2  

Oswaldo Hurtado

 Nota del autor. 129.  Osvaldo Hurtado y Jacinto Herudek (INEDES), La Organización Popular en el  Ecuador, Ed. Fray Jodoco Ricke. Quito, 1974, pp. 66 y 67.  


Relato sobre el 15 de noviembre de 1922.  Fragmento" Los caminos del Tiempo"


"En 1920 subió al poder el doctor José Luis Tamayo, nacido en Chanduy. Una vez más se hablaba de fraude electoral, como en todas las elecciones que siguieron a la del doctor Cordero. Los electores estábamos cada día menos dispuestos a ver burlada nuestra voluntad. Había empezado a surgir el trabajador asalariado en la industria y al contrario que en el campo, en la ciudad estábamos al tanto de los acontecimientos, y podíamos con libertad y facilidad conversar entre nosotros. Se empezaba a hablar de sindicalismo y de reivindicaciones sociales y yo me fui convirtiendo en parte del aparato sindical, siempre clandestino, porque ello no habría sido bien visto por mi empleador. Escribí proclamas para la Confederación Obrera del Guayas y participé en sus reuniones. Se decía que el gobierno era un títere que bailaba al son que le tocaban los banqueros, claramente no era al son de los intereses populares que no tenían manera de expresarse con éxito en un país donde todo estaba en manos de unos pocos. Las tropas apoyaban al gobierno, el clero no se inmiscuía, las elecciones eran manipuladas y había una grave crisis económica. Parecía un callejón sin salida que llevaría a más violencia y a más represión.

Nos preocupaba el tipo de cambio que hacía que los productos importados, de los que tanto dependíamos, estuviesen tan caros. Había frecuentes manifestaciones, cada día más violentas. Se llamó a una huelga general, la ciudad quedó a oscuras y los alimentos escasearon. En noviembre de 1922 los trabajadores de Guayaquil cesaron de trabajar y en manifestaciones duras pero pacíficas pidieron que bajaran los precios, se controlase el dólar y se permitiese la formación de sindicatos. El 15 de noviembre miles desfilamos por las calles contra la carestía de la vida y nos dirigimos a la gobernación a solicitar la libertad de algunos presos. El gobernador accedió al pedido y salió para el cuartel de policía. De pronto se oyeron disparos y los manifestantes huimos para encontrarnos frente a tropas que habían tomado las calles laterales, dejándonos sin vías de escape. Se disparó contra nosotros. Hubo cientos de muertos que fueron lanzados al río para ocultar la carnicería. Años después leería sobre ella en un libro "Cruces sobre el Agua" de Joaquín Gallegos Lara que recogía el horror y el dolor; recogía también la costumbre, que subsistió por algunos años, de echar cruces en la tumba sin nombre que era el río.                     

NoNo sólo en Guayaquil hubo matanzas. En la hacienda Leito, en la provincia de Tungurahua, los trabajadores de una hacienda habían protestado exigiendo mejores jornales. Fueron expulsados de sus parcelas y sus animales confiscados. Los trabajadores se habían alzado desesperados al perder su fuente de sustento y en septiembre de 1923 el gobierno mandó tropas contra ellos. Murió un centenar. Quizás fue necesaria esa sangre en Guayaquil y en Leito para despertar en el país la conciencia de la miseria de las clases desposeídas."3sup>.

Joaquín Martínez Amador,   

Reflexión necesaria: La  resolución del conflicto entre la patronal y los trabajadores constituye un escollo indisoluble hasta el día de hoy. No superar las relaciones de poder entre la patronal y los trabajadores está agudizándose.  El 15 de Noviembre de 1922, se ejecutó la orden, detener al pueblo, si ejercemos la memoria histórica, el  peso político-social es doloroso hasta hoy en los estamentos de quienes representaban jurídicamente al  patrono; la masacre horrorosa de los trabajadores del 1922, quizás influyó sobre  las futuras dictaduras que se desarrollaron después sean blandas,  no  dejándose seducir por los autores intelectuales de la violencia del cono sur, habían aprendido la lección de la Historia, mientras la humanidad no transite por los caminos de la hermandad, los desafueros contra los trabajadores continuarán y serán más sutiles y otros burdos y vergonzosos sin que esto quiera decir menos violentos.

 Guayaquil  6 de noviembre de 2011


.1 Joaquín Gallegos Lara,  Las Cruces sobre el agua.

2 Oswaldo Hurtado, la Estructura del Poder en la República., Pág. 183, Ed. Ariel 1981

3 Joaquín Martínez Amador, Los caminos del Tiempo, Pág., 335, 336, Ed, el Conejo

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