Provincia de los Ríos


Provincia de los Ríos

FECHA DE CREACIÓN: 6 de octubre de 1860

Capital: Babahoyo, fundada el 30 de septiembre de 1948 (decreto legislativo.

Clima. Se caracteriza por un clima tropical monzón caluroso, con una estación seca entre junio y noviembre. La temperatura promedio oscila entre los 22øC y 33øC. Recursos Naturales. Cuenta con principalmente con recursos agrícolas y ganaderos. La agricultura es la actividad más sobresaliente, se destacan productos tales como: cacao, café, banano, caña de azúcar, pelo de balsa, caucho y árboles frutales de variada clase.

Lugares de Atractivo Turístico. Entre los sitios de mayor afluencia turística están: el Cerro Cachari, dueño de una especialísima estructura y también de una misteriosa leyenda, la casa principal de la Hacienda Virginia, con trascendencia en la historia de la literatura e historia nacional; la Plaza de Chilintomo, que fue escenario de una de las fundaciones de Guayaquil.

En Ingenio Isabel María, en cuyo terreno se encontró una tola o tumba de un jefe Cacique, las haciendas Chorrera y Tejar donde se han localizado restos arqueológicos de cultura en estos sitios; las tolas levantadas por los indígenas pertenecientes a la cultura Las Tolas o Milagro-Quevedo. Las extensas plantaciones de arroz, en la mayoría de los cantones fluminenses, son lugares que se pueden recorrer en esta provincia costeña.

Sobre el nombre Vinces.

Después de haberse consolidado la conquista española  en América, la preocupación de la Corona fue la de fundar poblaciones, distribuir la tierra a personas, colonizarla y? cultivarla para beneficio propió, y así como las tierras dé lo que hoy es Vinces y sus alrededores   fueron   tierras incultas  que  pertenecieron a la señora Romina Laíño, quien luego se las regaló a la Compañía de Jesús para que las cultive, naciendo así la Hda. San Javier.

Para su administración se designó al jesuita Miguel Fuentes, quien después fue reemplazado por el Lcdo. Isidoro Weinza ( Vehinces, quien dio prueba! de su Espíritu organizador continuando con entusiasmo la labores de engrandecimiento de la hacienda que con la expulsión de los jesuitas paso a poder de su hijo Manuel Vehinces.  

El Padre Isidoro Weinza atendía las funciones religiosas en el Villorio de San Lorenzo y las ejerció hasta su muerte, acaecida el 20 de abril de 1712.

Al Padre Weinza se le debe el nombre que, lleva el río y a su hijo Manuel Vehinces la  fundación del Nuevo San Lorenzo o San Lorenzo de Vinces.

El Padre Weinza mandó abrir una zanja y las aguas  tumultuosas   del   Palenque desviaron su curso, creando nueva vía fluvial que con el tiempo se constituiría en nuestro querido Río Vinces; y el segundo cambio del poblado San Lorenzo a orillas de la nueva vía fluvial, se debió al incendio del 19 de Junio de 1754 que arrasó con el poblado. El 29 de junio de 1754, el Sr. Manuel Vehinces firmó en la Hda. San Javier, el acta de fundación del Nuevo San Lorenzo hoy Vinces. La difícil pronunciación del apellido Vehinces, hizo que los moradores de ese entonces olvidaran las letras E y H del verdadero apellido, y con e transcurrir del tiempo el apellido se transformó en Vinces.

HIMNO A LA PROVINCIA DE LOS RIOS
Letra: Aurora Estrada de Ramírez
Música: Angel Suárez Carrera

Coro

¡Salve, salve, Los Ríos esplendente!
¡Noble tierra de heroico pasado!
¡Por tu nombre glorioso grabado
de la historia en el libro inmortal!


Estrofas

¡Adelante en la lid del progreso!
¡Oh provincia del mágico cielo!
Que laureles florecen tu suelo
y los pechos adornan la paz.
Esa paz que estimula el trabajo,
en el surco, en el arte, en la ciencia,
que es el sueño de toda existencia
y es estrella que alumbra el ideal.

Nada cambie tu claro destino
y tu afán de ser libre y gloriosa,
que a la Patria ofrendaste orgullosa,
en la gesta de su libertad.
Se tú siempre el emporio magnífico
de virtudes austeras y grandes,
cual tus ríos que son de los Andes
puros hilos de plata y cristal.

Por la verde extensión de tus campos,
esmaltados de flores preciosas;
por tus aguas que entonan gozosas
su canción mientras van hacia el mar.
Del amor y el esfuerzo fecundo
nada existe más bello en el mundo
que tu suelo que es templo y hogar.

 

Fuente: Revista Vocero Cantonal año 5 Edic. 103

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