Personajes de la Patria
El padre Juan de Velasco, el jesuita que escribió la Historia del Reino de Quito
Expulsado de su tierra con toda la Compañía de Jesús, un riobambeño ciego y enfermo reconstruyó de memoria, en una ciudad italiana, la historia entera de su país. De esa nostalgia nació el primer gran relato del Ecuador.
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Cuando la República del Ecuador quiso contarse a sí misma su propia historia, descubrió que ya estaba escrita. La había redactado medio siglo antes, en una pequeña ciudad de la Romaña italiana, un jesuita riobambeño que jamás regresó a su tierra: el padre Juan de Velasco, autor de la Historia del Reino de Quito en la América Meridional.
Su vida resume una de las tragedias intelectuales del siglo XVIII americano: la expulsión de la Compañía de Jesús, que arrancó de la Audiencia de Quito a su élite letrada y la dispersó por Italia. De aquel destierro colectivo salieron gramáticas, mapas y crónicas escritas por hombres que solo podían volver a su patria por la memoria. Ninguna tuvo la fortuna del libro de Velasco, convertido en cimiento del relato nacional ecuatoriano —y, a la vez, en su controversia historiográfica más duradera.
De Riobamba a la Compañía de Jesús
Juan de Velasco y Pérez Petroche nació en Riobamba el 6 de enero de 1727, en el corazón de la sierra central de la Audiencia. Criado por una nodriza indígena, aprendió el quichua desde niño, una herramienta que después usaría como historiador para recoger tradiciones orales que los cronistas españoles no habían escuchado.
Ingresó muy joven a la Compañía de Jesús —hizo su noviciado en Latacunga a mediados de la década de 1740— y se formó en la Universidad de San Gregorio Magno de Quito, donde se doctoró en teología. Ordenado sacerdote, sirvió como misionero y profesor en colegios jesuitas de la Audiencia y de Popayán, enseñando filosofía mientras acumulaba, durante más de veinte años de recorridos, las observaciones geográficas, naturalistas y etnográficas que serían la materia prima de su obra.
1767: la expulsión y el destierro de Faenza
El 27 de febrero de 1767, Carlos III firmó la Pragmática Sanción que expulsaba a los jesuitas de todos los dominios españoles. La orden se ejecutó en Quito ese mismo año: Velasco, junto a centenares de compañeros, fue embarcado hacia Europa vía Cartagena de Indias. Tras un penoso itinerario por España, llegó a mediados de 1768 a los Estados Pontificios y se estableció en Faenza, donde viviría el resto de su vida, pobre y de salud quebrantada.
En Faenza, la colonia de jesuitas quiteños desterrados convirtió la nostalgia en programa intelectual. Velasco escribió tratados de física, una colección de poesías de sus compañeros de exilio y un vocabulario de la lengua quichua; pero su empresa mayor fue reconstruir la historia completa de su patria, desde la naturaleza hasta la colonia, apoyándose en sus notas de viaje, en los cronistas que pudo consultar y en su prodigiosa memoria. Pese a la ceguera que lo alcanzó en sus últimos años, terminó el manuscrito en 1789. Murió en Faenza el 29 de junio de 1792, sin ver impresa una sola página.
La Historia del Reino de Quito
La obra se divide en tres partes. La Historia Natural describe el territorio del antiguo Reino de Quito: sus volcanes, ríos, plantas y animales, con abundante terminología quichua y correcciones a los naturalistas europeos que escribían sobre América sin conocerla. La Historia Antigua narra el pasado indígena: los reinos preincaicos, la dinastía de los shyris de Quito, la conquista del territorio por los incas y el drama de Atahualpa. La Historia Moderna sigue la conquista española y la vida de la Audiencia hasta el siglo XVIII.
El manuscrito, dedicado a la Corona, permaneció inédito durante décadas. Una versión parcial en francés apareció en París hacia 1840, en la colección de viajes y crónicas de Ternaux-Compans, y la primera edición en español se imprimió en Quito entre 1841 y 1844, auspiciada por el naciente Estado ecuatoriano. La cronología es elocuente: el país, constituido en 1830, adoptó como partida de nacimiento histórica un libro escrito en el exilio medio siglo antes.
El debate: los shyris y el Reino de Quito
Ninguna parte de la obra ha generado tanta discusión como el relato de los shyris, la supuesta dinastía que habría gobernado un Reino de Quito unificado antes de la conquista inca. Velasco lo recogió de tradiciones orales y de una crónica hoy perdida atribuida al cacique Jacinto Collahuazo. Para sus críticos —encabezados en el siglo XX por el arqueólogo Jacinto Jijón y Caamaño—, se trata de una construcción legendaria: la investigación arqueológica no ha encontrado rastro de esa monarquía, y la historiografía actual describe el territorio como un mosaico de señoríos étnicos, caranquis, puruhaes o quitus, sin un reino centralizado.
Sus defensores responden que Velasco hizo lo que ningún cronista peninsular: escuchar a los vencidos y darles genealogía propia. Verdadero o no como historia dinástica, el Reino de Quito funcionó como mito fundacional, al ofrecer a los quiteños del siglo XIX la imagen de una nación anterior a los incas y a España. Por eso su influencia se percibe en los próceres ilustrados como Eugenio Espejo, en la retórica de la independencia y hasta en el nombre del efímero Estado de Quito.
Posteridad
Velasco es reconocido hoy como el primer historiador del actual Ecuador, el punto de partida de una tradición que pasa por los grandes relatos nacionales del siglo XIX y llega a la historiografía crítica contemporánea. Que buena parte de esa tradición se haya construido discutiéndolo no disminuye su lugar: lo confirma. Colegios, calles y bibliotecas llevan su nombre, y Riobamba lo cuenta entre sus hijos mayores, junto a los personajes que el país honra como forjadores de su memoria y de la república nacida en 1830.
Datos esenciales
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Nombre completo | Juan de Velasco y Pérez Petroche |
| Nacimiento | Riobamba, 6 de enero de 1727 |
| Muerte | Faenza (Italia), 29 de junio de 1792 |
| Orden religiosa | Compañía de Jesús (expulsada de América en 1767) |
| Obra mayor | Historia del Reino de Quito en la América Meridional (terminada en 1789) |
| Publicación | Versión parcial en francés, París, hacia 1840; primera edición en español, Quito, 1841–1844 |
Preguntas frecuentes
¿Quién fue el padre Juan de Velasco?
Un sacerdote jesuita nacido en Riobamba en 1727, historiador, naturalista y profesor de filosofía de la Real Audiencia de Quito. Expulsado con toda su orden en 1767, se estableció en Faenza, Italia, donde escribió la Historia del Reino de Quito en la América Meridional, considerada la obra fundacional de la historiografía ecuatoriana.
¿Qué contiene la Historia del Reino de Quito?
Tres partes: la Historia Natural, que describe el territorio, la flora y la fauna; la Historia Antigua, que narra el pasado indígena, incluido el relato de los shyris y la conquista inca; y la Historia Moderna, dedicada a la conquista española y la época colonial. Velasco la terminó en 1789, tras dos décadas de trabajo en el exilio.
¿Existió realmente el Reino de Quito que describe Velasco?
La historiografía moderna lo pone en duda. Desde las críticas de Jacinto Jijón y Caamaño, la arqueología no ha hallado evidencia de una monarquía unificada de los shyris, y hoy se prefiere hablar de señoríos étnicos como caranquis o puruhaes. Aun así, el relato de Velasco alimentó durante dos siglos la idea de una nación quiteña anterior a los incas.
¿Cuándo se publicó la Historia del Reino de Quito?
Póstumamente. Velasco murió en 1792 sin ver impresa su obra: una versión parcial en francés apareció en París hacia 1840, dentro de la colección de Ternaux-Compans, y la primera edición en español se imprimió en Quito entre 1841 y 1844, cuando el joven Estado ecuatoriano buscaba en ella su genealogía nacional.
Fuentes consultadas
- Letralia, Tierra de Letras, Zenobio Saldivia y Felipe Caro, «Juan de Velasco y el Ecuador del siglo XVIII»
- MCN Biografías, Voz «Velasco y Pérez Petroche, Juan de»
- El Telégrafo, «Velasco, el primer historiador»