Guayaquil Histórico
El escudo colonial de Guayaquil: un castillo y un león sobre la ría
Antes de la estrella de Octubre, Guayaquil se identificó durante casi tres siglos con un blasón de castillo y león sobre las aguas de la ría. Su origen fue un enigma que la ciudad tardó dos siglos en resolver.
Publicado el
Durante casi tres siglos, los documentos y estandartes de Santiago de Guayaquil lucieron un blasón inconfundible: un castillo y un león coronado sobre las ondas de la ría. Ese escudo colonial, anterior a la estrella que hoy identifica a la ciudad, arrastró consigo uno de los enigmas más persistentes de la historia guayaquileña: el de la cédula real que, se suponía, lo había concedido.
La historia de ese emblema es también la historia de una ciudad portuaria que se pensó a sí misma como plaza fuerte del Pacífico: una fortaleza junto al agua, custodiada por un león armado. Y su final, en octubre de 1820, marca con precisión el paso de la Guayaquil colonial a la Guayaquil independiente.
Una cédula real que nunca apareció
En las ciudades de fundación española, el escudo de armas solía otorgarse por cédula real. Guayaquil dio por sentado durante generaciones que la suya existía, y la buscó con obstinación. El capitán Juan de Robles y Alfonso planteó al Cabildo, en 1756, solicitar al rey la confirmación de los privilegios de la ciudad; el procurador Francisco de Trejo y del Castillo encargó pesquisas en varios archivos en 1775; y hacia 1809 el propio José Joaquín de Olmedo rastreó el documento en España. Los archivos de Guayaquil, Lima, Bogotá y Madrid devolvieron siempre la misma respuesta: nada.
La explicación llegó en el siglo XX, con las investigaciones del historiador y genealogista guayaquileño Pedro Robles Chambers: la cédula no aparecía porque nunca existió. El blasón habría sido adoptado por el capitán Diego de Urbina, el conquistador que condujo el reasentamiento de la ciudad de Santiago a comienzos de la década de 1540. Urbina compuso el emblema combinando elementos de las armas de Orduña, su tierra natal en Vizcaya, con símbolos de su linaje y de su propia hazaña, entre ellos las ondas de agua. No fue, pues, una merced de la Corona, sino un acto de afirmación de quien había defendido y reconstruido la ciudad.
La descripción más antigua
El testimonio escrito más antiguo del escudo se encuentra en una relación anónima de 1605 sobre el distrito de Guayaquil, publicada en 1868 en la Colección de documentos inéditos del Archivo de Indias:
Trae la ciudad por escudo de armas un león bermejo levantado sobre los pies y tiene en las manos una bandera y en ella una cruz atravesada a manera de aspa, y bajo de la bandera un castillo, el león está coronado y todo ello cercado por una cadena por orla.
Relación anónima de la ciudad y distrito de Guayaquil, 1605, publicada por Luis Torres de Mendoza, 1868
En términos heráldicos, la composición que fijó la tradición es la siguiente: en campo de plata, un castillo de su color —piedra vieja— y, a su siniestra, un león rampante coronado, de color bermejo, que sostiene un asta con una bandera de gules cargada de un aspa de plata; todo puesto sobre ondas de agua de azur y plata; bordura de gules cargada de una cadena de oro de ocho eslabones.
Cada figura hablaba de la ciudad real: el castillo, de la plaza fuerte que resistió a los piratas; el león con su bandera cruzada, de la fidelidad a la monarquía; las ondas, de la ría que le daba vida y comercio; la cadena de la bordura, de la defensa del puerto. En 1952, el Municipio de Guayaquil fijó oficialmente las características definitivas de esta versión del escudo colonial, sobre la base de la reconstrucción documental de Robles Chambers.
De la colonia a la estrella de Octubre
La revolución del 9 de octubre de 1820 retiró al castillo y al león su función de emblema. La Provincia Libre de Guayaquil necesitaba símbolos propios, y en noviembre de 1820 José Joaquín de Olmedo, presidente de la Junta Superior de Gobierno, dispuso que los papeles oficiales del Cabildo llevaran un sello nuevo: una estrella de cinco puntas rodeada por una corona de laurel, con una cinta roja y la leyenda «Por Guayaquil Independiente».
Aquel sello es el antecesor directo del escudo actual de la ciudad: una estrella de plata sobre campo azul, inscrita en un óvalo rodeado por una corona vegetal anudada con la cinta roja del lema. Aunque en uso desde la independencia, fue adoptado oficialmente como símbolo de Guayaquil en noviembre de 1920, cuando la ciudad celebraba el centenario de su emancipación. La misma estrella figuró entre los emblemas que precedieron al escudo nacional del Ecuador, cuyo buque a vapor y cuyo río rinden, a su manera, otro homenaje a la ría guayaquileña y a la provincia del Guayas.
El escudo colonial, sin embargo, no desapareció del todo: sobrevive en la memoria heráldica de la ciudad como testimonio de sus casi tres siglos españoles, cuidadosamente distinguido del blasón republicano de la estrella. Dos escudos, dos ciudades: la plaza fuerte de la Corona y el puerto que decidió ser libre.
Preguntas frecuentes
¿Existe la cédula real que concedió el escudo a Guayaquil?
No se ha encontrado nunca, pese a búsquedas emprendidas desde el siglo XVIII en los archivos de Guayaquil, Lima, Bogotá y Madrid. La investigación del genealogista Pedro Robles Chambers concluyó que el blasón no nació de una concesión de la Corona, sino que fue adoptado por el capitán Diego de Urbina, quien combinó armas de su tierra natal y de su linaje.
¿Qué elementos tenía el escudo colonial de Guayaquil?
Sobre campo de plata, un castillo de color de piedra y, a su lado, un león rampante coronado, de color bermejo, que sostiene un asta con una bandera roja cargada de una cruz de plata en forma de aspa. Todo descansa sobre ondas de agua azules y plateadas, que evocan la ría, y lo cierra una bordura roja con una cadena de oro de ocho eslabones.
¿Cuándo dejó de usarse el escudo colonial?
Con la revolución del 9 de octubre de 1820, que proclamó la independencia de Guayaquil. En noviembre de ese año José Joaquín de Olmedo dispuso que los papeles oficiales llevaran un sello con una estrella de cinco puntas, corona de laurel, cinta roja y la leyenda Por Guayaquil Independiente, germen del escudo actual de la ciudad.
¿Cuál es el escudo actual de Guayaquil?
Una estrella de plata de cinco puntas sobre campo azul, inscrita en un óvalo rodeado por una corona vegetal anudada con una cinta roja y el lema Por Guayaquil Independiente. Derivado del sello dispuesto por Olmedo en 1820, fue adoptado oficialmente como símbolo de la ciudad en noviembre de 1920, en el centenario de la independencia.
Fuentes consultadas
- The Guayaquil Times, El escudo colonial de Guayaquil
- Lifeder, Escudo de Guayaquil: historia, significado, descripción
- Heráldica en la Argentina, Escudo de Guayaquil (Ecuador): blasonamiento del escudo colonial
- Wikipedia, Escudo de Guayaquil