Independencias
La independencia de Cuenca: la gesta del 3 de noviembre de 1820
Un puñado de patriotas casi sin armas, un alcalde conjurado y un pueblo entero volcado a las calles bastaron para que Cuenca proclamara su independencia y fundara, por unas semanas, su propia república.
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El 3 de noviembre de 1820, Cuenca proclamó su independencia de España. No la ganó un ejército: la ganaron un alcalde conjurado, un puñado de patriotas que asaltó a una escolta para hacerse de fusiles y un pueblo que llenó la plaza de San Sebastián hasta hacer imposible toda vuelta atrás. Al día siguiente, la tercera ciudad de la antigua Audiencia de Quito era libre.
La jornada cuencana no fue un episodio aislado. Se inscribió en la onda expansiva de la revolución de Guayaquil del 9 de octubre de 1820, cuya acta había exhortado expresamente a Quito y a Cuenca a sumarse a la causa. Y fue más allá de la proclamación: en menos de dos semanas, la provincia se dio a sí misma un Plan de Gobierno y se constituyó en república soberana, la efímera República de Cuenca.
Esta crónica reconstruye los hechos verificados: la ciudad en vísperas de la revolución, la conspiración, las jornadas del 3 y 4 de noviembre, la república y su constitución, el desastre de Verdeloma y la libertad definitiva de 1822.
Cuenca en 1820: una ciudad a la espera
Hacia 1820, Cuenca era la cabecera de una gobernación agrícola y artesanal del sur de la Audiencia de Quito, tercera ciudad del territorio tras Quito y Guayaquil. Su élite criolla —clérigos, abogados, cabildantes— seguía con atención las noticias del derrumbe del orden español en América: las campañas de Bolívar en el norte, la expedición de San Martín sobre Lima y, desde comienzos de octubre, la revolución triunfante del puerto de Guayaquil.
El antecedente pesaba también dentro de casa. Cuenca había vivido conatos de insurgencia desde el siglo XVIII, y en 1809 y 1810 las autoridades realistas habían reprimido con dureza cualquier simpatía por la Junta Soberana de Quito. En 1820, la guarnición realista de la ciudad era reducida —poco más de un centenar de soldados— y el gobernador Antonio Díaz Cruzado, según la tradición recogida por las fuentes, no era hostil a los patriotas: los conjurados llegaron a tantearlo, aunque el funcionario terminaría preso cuando el movimiento salió a la luz.
La noticia del 9 de octubre encendió la conspiración. Los patriotas cuencanos concibieron un plan en dos tiempos: provocar un cabildo abierto que jurara la independencia y, antes, resolver el problema esencial de todo alzamiento civil, la falta de armas.
El 3 de noviembre: la escolta y la plaza de San Sebastián
El plan se ejecutó el viernes 3 de noviembre de 1820, y su pieza clave fue el alcalde constitucional de la ciudad, el doctor José María Vázquez de Noboa, ganado para la causa. En su condición de autoridad, Vázquez de Noboa dispuso la publicación solemne de unas Reales Órdenes por las calles, acto protocolario que exigía escolta militar. Era exactamente lo que los conjurados necesitaban: soldados con fusiles, en la calle, en número manejable.
En una esquina del recorrido aguardaba un grupo de nueve patriotas encabezado por Tomás Ordóñez. A la señal convenida, se lanzaron sobre la escolta para desarmarla. Hubo forcejeo y resistencia: Ordóñez recibió una herida de bayoneta en una pierna, pero el golpe de mano cumplió su objetivo y los patriotas se hicieron con las primeras armas de la revolución.
Con los fusiles tomados, los conjurados se replegaron hacia la plaza de San Sebastián, en el extremo occidental de la ciudad, y allí proclamaron la independencia de la provincia de Cuenca. El presbítero Juan María Ormaza arengó a la multitud que se iba congregando, y su elocuencia —recuerdan las crónicas— convirtió un golpe de mano en un movimiento popular. Junto a Ordóñez y Ormaza actuaron en las jornadas patriotas como José Sevilla y Ambrosio Prieto, mientras los vecinos recorrían los barrios sumando voluntades.
La guarnición realista, atrincherada en el centro, resistió el resto del día. Los patriotas, en cambio, no dejaron de crecer: durante la noche llegaron refuerzos de los pueblos vecinos, decisivos para inclinar la balanza.
El 4 de noviembre: la capitulación realista
Al amanecer del 4 de noviembre los combates se trasladaron a la plaza central. Desde Chuquipata llegó el contingente reunido por el cura Javier Loyola, y la superioridad numérica de los alzados se hizo abrumadora. El comandante realista Antonio García capituló y entregó armas y municiones. Cuenca entera quedó en manos de la revolución.
Ese mismo día, la ciudad formalizó su libertad. El cabildo, con Vázquez de Noboa a la cabeza, proclamó la independencia de Cuenca y asumió el gobierno de la provincia; el alcalde conjurado pasó a ejercer la jefatura política y militar del nuevo Estado. La revolución, que había costado sangre pero no una guerra, se dio de inmediato a la tarea de organizarse.
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 9 de octubre de 1820 | Independencia de Guayaquil; su acta exhorta a Quito y Cuenca |
| 3 de noviembre de 1820 | Asalto a la escolta y proclamación en la plaza de San Sebastián |
| 4 de noviembre de 1820 | Capitulación realista; el cabildo proclama la independencia |
| 15 de noviembre de 1820 | La diputación sanciona el Plan de Gobierno: nace la República de Cuenca |
| 20 de diciembre de 1820 | Derrota patriota en Verdeloma; los realistas reocupan Cuenca |
| 21 de febrero de 1822 | El ejército de Sucre entra en Cuenca: libertad definitiva |
| 24 de mayo de 1822 | La victoria de Pichincha sella la independencia de la Audiencia |
La República de Cuenca y su Plan de Gobierno
Lo que distingue a la revolución cuencana de otros pronunciamientos de su tiempo es la rapidez con que pasó de la proclama a la constitución. Convocada la representación de la ciudad y de los pueblos de la provincia, una diputación reunida bajo la presidencia de Vázquez de Noboa —el llamado Consejo de la Sanción— discutió y aprobó un Plan de Gobierno, sancionado el 15 de noviembre de 1820. La historiografía lo conoce también como la Constitución cuencana de 1820, y su primer artículo no dejaba lugar a equívocos:
Cuenca es y será para siempre una Provincia libre e independiente de toda potencia o autoridad extraña.
Plan de Gobierno de la República de Cuenca, 15 de noviembre de 1820
El texto organizó los poderes del nuevo Estado. Declaró a la religión católica como la única de la república, encomendó el gobierno político y militar al propio Vázquez de Noboa y creó un Senado de Justicia de cuatro magistrados con competencia en segunda y tercera instancia: tres dedicados a la judicatura y el cuarto, el de menor antigüedad, como fiscal en lo civil, lo criminal y la hacienda pública. Con ese andamiaje mínimo pero completo, la Provincia Libre de Cuenca se constituyó en república soberana, en pie de igualdad con la Guayaquil de Olmedo, con la que estableció contacto inmediato.
La República de Cuenca es, junto con la Provincia Libre de Guayaquil, uno de los dos ensayos de Estado soberano que precedieron en el actual Ecuador a la república fundada en 1830. Su vida sería, sin embargo, brevísima.
Verdeloma: la contraofensiva realista
La independencia de la sierra sur era una amenaza directa para el poder español en Quito, y la respuesta no tardó. Mientras la División Protectora enviada por Guayaquil sufría un serio revés en la primera batalla de Huachi, cerca de Ambato, el 22 de noviembre de 1820, las tropas realistas de la sierra se pusieron en marcha hacia el Azuay.
El choque decisivo llegó el 20 de diciembre de 1820 en Verdeloma, cerca de Biblián, al norte de Cuenca. Las milicias patriotas —vecinos con más entusiasmo que fusiles, reunidos en pocas semanas— fueron aniquiladas por los veteranos realistas: las crónicas registran alrededor de doscientos muertos en el campo. Con el camino abierto, los realistas reocuparon Cuenca y pusieron fin a la República de Cuenca, a sus autoridades y a su Plan de Gobierno. La ciudad volvió al dominio español tras cuarenta y siete días de libertad.
Vino entonces un año largo de represión y de guerra en el resto de la Audiencia. Pero el 3 de noviembre había demostrado que el orden colonial en la sierra sur solo se sostenía ya por las armas.
La libertad definitiva: febrero de 1822
La suerte de Cuenca se decidió en la campaña final por Quito. Antonio José de Sucre, al mando del ejército patriota organizado desde Guayaquil con el respaldo de la Gran Colombia, emprendió a comienzos de 1822 la ruta de la sierra por el sur, donde se le unió la división peruana de Andrés de Santa Cruz. El 21 de febrero de 1822, el ejército libertador entró en Cuenca sin encontrar resistencia: los realistas habían evacuado la plaza. Esta vez la libertad era definitiva.
Desde Cuenca, Sucre condujo la campaña hacia el norte que culminó el 24 de mayo de 1822 en la batalla de Pichincha, la victoria que selló la independencia de toda la antigua Audiencia de Quito. En esa jornada final combatió y murió el joven cuencano Abdón Calderón, herido varias veces sin abandonar su bandera, convertido después en el héroe epónimo de la ciudad.
Legado
El 3 de noviembre es la fecha cívica mayor de Cuenca y una de las tres grandes efemérides de la independencia del actual Ecuador, con el 10 de agosto de 1809 y el 9 de octubre de 1820. La ciudad la conmemora cada año con sesión solemne, desfiles y festividades que coinciden con las fiestas de fundación de otras urbes del país.
De la gesta quedan, además de la fecha, los nombres de sus protagonistas en calles y plazas —Ordóñez, Vázquez de Noboa, Ormaza— y un documento excepcional: el Plan de Gobierno de 1820, testimonio de que aquella revolución de vecinos no se conformó con proclamar la libertad, sino que quiso, desde el primer día, darle forma de Estado. Cuenca, declarada después patrimonio de la humanidad por su centro histórico, guarda en San Sebastián el escenario donde todo comenzó.
Preguntas frecuentes
¿Qué se celebra el 3 de noviembre en Ecuador?
El 3 de noviembre se conmemora la independencia de Cuenca, proclamada en 1820. Ese día, un grupo de patriotas encabezado por Tomás Ordóñez desarmó a la escolta realista y proclamó en la plaza de San Sebastián la libertad de la provincia. Es la fecha cívica mayor de Cuenca y una de las tres grandes jornadas emancipadoras del país, junto al 10 de agosto de 1809 y al 9 de octubre de 1820.
¿Quiénes lideraron la independencia de Cuenca?
La conspiración unió al alcalde constitucional José María Vázquez de Noboa, que preparó el terreno desde el cabildo, con un grupo de acción encabezado por Tomás Ordóñez, herido en la refriega inicial. El presbítero Juan María Ormaza arengó al pueblo en San Sebastián, y en las jornadas participaron también José Sevilla, Ambrosio Prieto y el cura Javier Loyola, que trajo refuerzos desde Chuquipata.
¿Qué fue la República de Cuenca?
Fue el Estado soberano que los cuencanos organizaron tras la proclamación. Una diputación de la ciudad y de los pueblos de la provincia sancionó el 15 de noviembre de 1820 un Plan de Gobierno, verdadera constitución que declaró a Cuenca provincia libre e independiente. La república duró hasta el 20 de diciembre de 1820, cuando la derrota de Verdeloma devolvió la ciudad al dominio realista.
¿Qué pasó en la batalla de Verdeloma?
El 20 de diciembre de 1820, en Verdeloma, cerca de Biblián, las milicias patriotas cuencanas, mal armadas y con escasa instrucción militar, enfrentaron a las tropas realistas enviadas desde la sierra. La derrota fue completa: las crónicas hablan de unos doscientos patriotas muertos. Los realistas reocuparon Cuenca y pusieron fin a la República de Cuenca tras apenas siete semanas de vida.
¿Cuándo quedó Cuenca definitivamente libre?
El 21 de febrero de 1822, cuando el ejército de Antonio José de Sucre, reforzado por la división peruana de Andrés de Santa Cruz, entró en la ciudad sin encontrar resistencia durante la campaña que culminaría en Pichincha el 24 de mayo de 1822. Desde entonces Cuenca no volvió a estar bajo dominio español, y el 3 de noviembre quedó consagrado como su fecha fundacional cívica.
Fuentes consultadas
- Constitución política Cuencana de 1820, Transcripción del Plan de Gobierno sancionado el 15 de noviembre de 1820
- El Mercurio (Cuenca) — «La proclama independentista del 3 de noviembre de 1820», Serie del bicentenario de la independencia de Cuenca
- Asamblea Nacional del Ecuador — «3 de noviembre, independencia de Cuenca»
- Diario Crónica — «Independencia de Cuenca, 3 de noviembre»
- Ecuraices — «Cuenca celebra 205 años de su independencia»