Personajes de la Patria
Francisco Xavier de Garaycoa, el primer obispo de Guayaquil
Hermano de próceres y tío de Abdón Calderón, el canónigo guayaquileño que acompañó la revolución de octubre de 1820 recibió en 1838 la mitra de la diócesis recién creada por Gregorio XVI.
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La pregunta parece sencilla y la respuesta lo es: el primer obispo de Guayaquil fue Francisco Xavier de Garaycoa Llaguno, guayaquileño de nacimiento, consagrado en 1838 para regir la diócesis que el papa Gregorio XVI acababa de crear. Pero detrás del dato se abre una de las biografías más entretejidas con la historia patria: Garaycoa fue hermano de próceres, tío carnal del héroe niño Abdón Calderón, testigo y partidario de la revolución del 9 de octubre de 1820, y terminó sus días como arzobispo de Quito.
Su vida, que cubre de la colonia madura a la república de García Moreno, es también la historia de cómo la Iglesia guayaquileña ganó su autonomía.
Un guayaquileño de familia patriota
Francisco Xavier de Garaycoa Llaguno nació en Guayaquil en 1775 —las fuentes difieren en el día exacto—, hijo del capitán Francisco Ventura de Garaycoa y Romay y de Eufemia de Llaguno y Lavayen. Los Garaycoa serían una de las familias emblemáticas de la ciudad: su hermano Lorenzo figura entre los próceres del 9 de octubre, y su hermana Manuela fue la madre de Abdón Calderón, el joven héroe de la batalla de Pichincha.
Destinado a la Iglesia, marchó en 1787 al seminario de San Luis, en Quito, y se doctoró en Teología en la Universidad de Santo Tomás en 1798. El 15 de marzo de 1799 fue ordenado sacerdote en la catedral de Cuenca. De regreso en su ciudad hizo carrera en el cabildo eclesiástico y en la cura de almas, y a él se deben obras que Guayaquil conserva en la memoria: la fundación del Cementerio General en 1823 y la creación de la parroquia de San Alejo en 1827.
Cuando estalló la revolución del 9 de octubre de 1820, Garaycoa era una de las dignidades del clero local. Lejos de oponerse, acompañó y respaldó la causa patriota —a la que su familia entera estaba entregada—, prestando al gobierno independiente el respaldo moral de la Iglesia ante los fieles.
La bula de 1838: nace la diócesis de Guayaquil
Consumada la independencia y separado el Ecuador de la Gran Colombia, Guayaquil seguía dependiendo, en lo eclesiástico, del obispado de Cuenca. El presidente Vicente Rocafuerte, guayaquileño él mismo, gestionó ante la Santa Sede la creación de una sede propia para el puerto principal de la nueva república.
Gregorio XVI accedió: el 29 de enero de 1838, por la bula «In supremo beati», erigió la diócesis de Guayaquil, desmembrando su territorio del de Cuenca y sujetándola en un principio a la metrópoli de Lima; en 1848 pasaría a la provincia eclesiástica de Quito. Para la mitra fue designado ese mismo año Garaycoa, electo en febrero de 1838 y consagrado el 14 de octubre siguiente. La vieja iglesia Matriz del puerto fue elevada a catedral en 1839.
Un obispado de fundación
El primer obispo tuvo que crear su diócesis casi desde cero: organizó el cabildo y las parroquias, impulsó la reconstrucción y dignificación de la catedral —entonces un templo de madera— y promovió la enseñanza religiosa. Sus biógrafos subrayan su temple en la adversidad: cuando la fiebre amarilla asoló Guayaquil, el obispo permaneció junto a su grey, contrajo él mismo la enfermedad y sobrevivió para seguir al frente de los socorros.
En 1851 el Congreso y la Santa Sede coincidieron en promoverlo: el 5 de septiembre de ese año Pío IX lo instituyó arzobispo de Quito, segundo en la serie de la sede metropolitana. Gobernó la arquidiócesis durante los agitados años cincuenta —integró incluso el Consejo de Estado durante el gobierno de Urbina— y murió en Quito a comienzos de diciembre de 1859, a los 84 años.
Ficha de datos
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Nombre | Francisco Xavier de Garaycoa Llaguno |
| Nacimiento | Guayaquil, 1775 |
| Ordenación sacerdotal | Catedral de Cuenca, 15 de marzo de 1799 |
| Diócesis de Guayaquil | Erigida el 29 de enero de 1838, bula «In supremo beati» de Gregorio XVI |
| Episcopado | Primer obispo de Guayaquil, electo en 1838, consagrado el 14 de octubre de 1838 |
| Ascenso | Segundo arzobispo de Quito, instituido por Pío IX el 5 de septiembre de 1851 |
| Muerte | Quito, comienzos de diciembre de 1859 |
Posteridad
La sede que Garaycoa organizó creció con la ciudad: de aquella diócesis de 1838 se desprendieron con el tiempo nuevas jurisdicciones y, el 22 de enero de 1956, Guayaquil fue elevada a arquidiócesis metropolitana. El seminario mayor guayaquileño honra la memoria de su primer pastor, cuyo nombre permanece unido a las dos escenas mayores de su biografía: la mañana revolucionaria de octubre de 1820, cuando el canónigo de una familia de próceres bendijo la libertad de su ciudad, y la de 1838, cuando Guayaquil dejó de ser feligresía de otros para tener obispo propio.
Su figura completa, junto a su sobrino Abdón Calderón y a los demás personajes del 9 de octubre, el retrato de una familia puesta al servicio de la ciudad, y ocupa por derecho su lugar en la galería de Personajes de la Patria.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue el primer obispo de Guayaquil?
Fue Francisco Xavier de Garaycoa Llaguno, sacerdote guayaquileño nacido en 1775. Cuando el papa Gregorio XVI erigió la diócesis de Guayaquil, el 29 de enero de 1838, Garaycoa fue designado su primer obispo ese mismo año y consagrado el 14 de octubre de 1838. Gobernó la nueva sede hasta 1851, cuando fue promovido a arzobispo de Quito.
¿Cuándo se creó la diócesis de Guayaquil?
El 29 de enero de 1838, mediante la bula In supremo beati del papa Gregorio XVI, expedida a solicitud del presidente del Ecuador Vicente Rocafuerte. Su territorio se desmembró de la diócesis de Cuenca y quedó al principio bajo la metrópoli de Lima, hasta pasar en 1848 a la provincia eclesiástica de Quito. En 1956 la sede fue elevada a arquidiócesis.
¿Qué papel tuvo Garaycoa el 9 de octubre de 1820?
Garaycoa era entonces una de las dignidades eclesiásticas de Guayaquil y acompañó la causa de la independencia proclamada aquel día, a la que su familia estaba entregada: su hermano Lorenzo figura entre los próceres y su hermana Manuela fue la madre de Abdón Calderón, el héroe de Pichincha. Su adhesión dio respaldo moral al nuevo orden ante los fieles de la ciudad.
¿Llegó Garaycoa a ser arzobispo?
Sí. En 1851 fue trasladado a la sede metropolitana de Quito: el papa Pío IX lo instituyó el 5 de septiembre de ese año como segundo arzobispo de la capital ecuatoriana. Gobernó la arquidiócesis hasta su muerte, ocurrida en Quito a comienzos de diciembre de 1859, cuando tenía 84 años de edad.
Fuentes consultadas
- Diccionario Biográfico del Ecuador, Rodolfo Pérez Pimentel, Entrada «Garaycoa Llaguno, Francisco Javier»
- Catholic-Hierarchy, Ficha de la arquidiócesis de Guayaquil: erección de 1838 y episcopologio
- Wikipedia, Entrada general sobre el personaje