Ciudades Históricas
Quito: de la explanada de los quitus a primera ciudad Patrimonio de la Humanidad
Pocas ciudades americanas condensan tanta historia en tan poco espacio: Quito fue mercado andino, ciudad inca, sede de una Real Audiencia y cuna del primer grito de independencia, antes de encabezar la primera lista del Patrimonio Mundial.
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Quito no comenzó con un acta española. Cuando los conquistadores llegaron a la meseta en 1534, el lugar llevaba siglos funcionando como punto de encuentro de los Andes septentrionales: una explanada de mercado al pie del Pichincha, un nombre indígena que los recién llegados adoptaron sin traducir y una red de señoríos que ya había conocido, en carne propia, el peso de un imperio.
Sobre esa capa antigua se levantó la ciudad colonial, sede de una Real Audiencia y de una de las escuelas artísticas más notables de América. Y sobre la ciudad colonial, la republicana: la del 10 de agosto de 1809 y la capital del Ecuador de 1830. Esa superposición de ciudades, conservada casi intacta, explica que Quito figurara en la primera lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en 1978.
Antes de los incas: la explanada de los quitus
El sitio que hoy ocupa el centro histórico no era, en rigor, un pueblo: era un tianguez, una explanada que desde tiempos inmemoriales servía para el intercambio de productos de la sierra, de la costa y del oriente amazónico. Los señoríos de las inmediaciones —entre ellos los quitus, que dieron nombre al lugar— acudían a ese cruce de caminos y se valían de los mindalaes, mercaderes especializados, para el trueque de alimentos, tejidos, alfarería y conchas marinas.
A finales del siglo XV, los conquistadores incas encontraron en estos señoríos del norte una resistencia tenaz. Una vez sometida la región, introdujeron sus formas administrativas, asentaron colonias de mitimaes y edificaron sobre la explanada del mercado un templo, una fortaleza y un palacio. Quito se convirtió en el gran centro inca del norte, tan ligado a la dinastía que Atahualpa, hijo de Huayna Cápac, hizo de la región su base de poder durante la guerra contra su hermano Huáscar.
La ciudad quemada y la ciudad fundada
La conquista española encontró un Quito en cenizas. El general Rumiñahui, que organizó la resistencia inca tras la captura y muerte de Atahualpa, incendió la ciudad antes de la llegada de los castellanos para no dejarles nada que tomar. Sobre ese suelo arrasado, Sebastián de Benalcázar instaló el 6 de diciembre de 1534 la villa de San Francisco de Quito, cuyo cabildo había sido creado meses antes, en agosto, cerca de Riobamba. Aquella historia de doble fundación —jurídica primero, material después— se cuenta en detalle en la página dedicada a la fundación de San Francisco de Quito.
Los primeros vecinos pidieron permiso al cabildo para reutilizar las piedras de las edificaciones incas quemadas en sus propias casas: la ciudad española se construyó, literalmente, con los materiales de la inca. La traza siguió el damero castellano ordenado por la Corona, con la plaza mayor como escaque central, y hubo de adaptarse a una topografía difícil, cortada por quebradas que bajaban del Pichincha.
Audiencia, conventos y Escuela Quiteña
En 1563 la ciudad dio el salto administrativo decisivo: por real cédula expedida el 29 de agosto en Guadalajara, Felipe II creó la Real Audiencia de Quito, tribunal con jurisdicción sobre un territorio que abarcaba desde Popayán y Pasto hasta Jaén y Mainas. Dependiente del Virreinato del Perú pero con amplia autonomía práctica, la Audiencia hizo de Quito la capital de un espacio que prefigura, en buena medida, el Ecuador actual.
La ciudad colonial fue, sobre todo, una ciudad conventual. Franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios y jesuitas levantaron los conjuntos religiosos que aún dominan el centro histórico. En sus talleres floreció la Escuela Quiteña, que la UNESCO describe como una fusión de arte español, italiano, mudéjar, flamenco e indígena: los monasterios de San Francisco y Santo Domingo y la iglesia y colegio de la Compañía de Jesús, con sus interiores dorados, son sus ejemplos más acabados. De esos mismos círculos letrados saldría a finales del siglo XVIII Eugenio Espejo y las Primicias de la Cultura de Quito, primer periódico de la ciudad.
Del Primer Grito a la capital de la república
El 10 de agosto de 1809 los criollos quiteños depusieron a las autoridades coloniales e instalaron una Junta Soberana de Gobierno: el episodio, conocido como el Primer Grito de la Independencia hispanoamericana, valió a Quito el título de «Luz de América». La revuelta terminó en represión y en la matanza de los próceres presos el 2 de agosto de 1810, pero abrió el ciclo que culminaría en la batalla de Pichincha, librada en las faldas del volcán el 24 de mayo de 1822.
Consumada la separación de la Gran Colombia, el congreso constituyente reunido en Riobamba en 1830 hizo de Quito la capital del nuevo Estado del Ecuador, sancionado por la Constitución de 1830. Desde entonces la ciudad ha sido la sede política de la república, sin dejar de ser, en su núcleo antiguo, la ciudad conventual de la colonia.
Patrimonio de la Humanidad
En septiembre de 1978 el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO realizó su primera inscripción de sitios: doce lugares en todo el planeta, entre ellos dos ecuatorianos, las islas Galápagos y la ciudad de Quito. El centro histórico quiteño fue, junto con el de Cracovia, uno de los dos únicos conjuntos urbanos de aquella lista inaugural, inscrito bajo los criterios ii y iv.
El expediente de la UNESCO lo justifica sin rodeos: pese al terremoto de 1917, Quito posee el centro histórico mejor conservado y menos alterado de América Latina, un conjunto de arquitectura colonial y republicana encaramado a 2.850 metros de altitud. La declaratoria convirtió a la ciudad en referente de la conservación urbana en la región y en pieza central del patrimonio ecuatoriano, junto a las demás ciudades históricas del país.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes habitaban Quito antes de los incas?
La meseta estaba poblada por señoríos preincaicos, entre ellos los quitus, que dieron nombre al lugar. El sitio donde hoy se levanta el centro histórico funcionaba como una explanada de intercambio, un cruce de caminos donde los mindalaes, mercaderes especializados, canjeaban productos de la sierra, la costa y la Amazonía.
¿Cuándo se creó la Real Audiencia de Quito?
Felipe II la creó por real cédula expedida el 29 de agosto de 1563 en Guadalajara, España, y el tribunal se instaló en 1564. Aunque dependía del Virreinato del Perú, la Audiencia dio a Quito jurisdicción propia sobre un extenso territorio y una considerable autonomía administrativa frente a Lima.
¿Qué es la Escuela Quiteña?
Es la tradición artística desarrollada en Quito durante la colonia, sobre todo en talla, escultura y pintura religiosas. La UNESCO la describe como una fusión de influencias españolas, italianas, mudéjares, flamencas e indígenas, visible en los monasterios de San Francisco y Santo Domingo y en la iglesia de la Compañía de Jesús.
¿Por qué Quito fue declarada Patrimonio de la Humanidad?
Porque posee el centro histórico mejor conservado y menos alterado de América Latina, pese al terremoto de 1917. La UNESCO lo inscribió en septiembre de 1978, en la primera lista del Patrimonio Mundial, junto con las islas Galápagos y el centro histórico de Cracovia, bajo los criterios culturales ii y iv.
Fuentes consultadas
- UNESCO World Heritage Centre, City of Quito, ficha de inscripción n.º 2, 1978
- Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, Quito, Patrimonios Mundiales del Ecuador
- Centro Virtual Cervantes, Historia de Quito, serie Ciudades Patrimonio
- Asamblea Nacional del Ecuador, Seis de diciembre de 1534, fundación de San Francisco de Quito